
Atera Energy cumplió su primer año de operación como compañía independiente con una apuesta definida: convertir la eficiencia energética en una herramienta para elevar la competitividad de las empresas. Atera nació en 2015 como un intraemprendimiento de Celsia, cuando la compañía identificó oportunidades para ayudar a las industrias a optimizar su consumo energético. Durante una década, desarrolló soluciones en Colombia, Panamá y Honduras y desplegó US$200 millones en activos destinados a disminuir el consumo energético de clientes industriales.
El proceso tomó un nuevo rumbo en 2024, cuando Brookfield se interesó en el negocio que Celsia venía desarrollando. Tras ese proceso, Atera inició operaciones como compañía independiente el 1 de agosto de 2025 y actualmente hace parte de la sociedad entre Celsia y Brookfield. La compañía tiene presencia en Colombia, Panamá, Honduras y Perú, mientras avanza en la expansión de su actividad en México, donde ya acompaña algunos proyectos y proyecta un crecimiento significativo. Actualmente atiende a más de 550 clientes industriales y reporta más de US$47 millones en ahorros generados para sus clientes.
“La eficiencia energética dejó de ser un tema exclusivamente asociado a la sostenibilidad para convertirse en un factor de competitividad”, aseguró Luis Felipe Vélez Restrepo, director general de la compañía. En su concepto, modernizar los procesos productivos y gestionar mejor el consumo energético permite a las empresas reducir costos, liberar recursos para la innovación y fortalecer su productividad.
Atera invierte y opera los sistemas de eficiencia
En la práctica, Atera acompaña a industrias de alto consumo energético, identifica los puntos donde se concentra el mayor consumo y desarrolla soluciones de reconversión tecnológica. Bajo su modelo Energy as a Service, la compañía asume la inversión, el diseño, la construcción, la operación y el mantenimiento de los sistemas. De esta manera, según Vélez, el industrial obtiene los ahorros derivados de la reducción del consumo sin asumir la inversión inicial ni encargarse de la operación de los equipos.
Los resultados reportados muestran el alcance de este modelo. En la industria del vidrio, Atera ha realizado reconversiones de sistemas de aire comprimido en Colombia, Perú y México que, según las mediciones posteriores a su implementación, han permitido reducir 30% la energía requerida para el proceso de soplado. En el sector de bebidas, además, la compañía realizó en Colombia la reconversión de una línea de pasteurización mediante una bomba de calor, con optimizaciones del consumo energético de hasta 50%.
Durante su primer año de operación, Atera también alcanzó cerca de 200 MW de generación solar distribuida en América Latina y contribuyó a evitar la emisión acumulada de 224.000 toneladas de CO₂. La compañía concentra parte de su trabajo en sectores intensivos en energía, como vidrio, papel, cemento, alimentos, metalurgia y otras grandes manufacturas, en los que optimizar el consumo puede tener un efecto directo sobre los costos operativos.
México, entre las prioridades de expansión
Atera mantiene sus operaciones en Colombia, Panamá y Honduras, mientras avanza en su expansión hacia México, mercado que se convertirá en su principal apuesta de crecimiento para 2027. El directivo explicó que este país representa una oportunidad por el tamaño de las soluciones requeridas y las características de su industria. En paralelo, la compañía tiene como meta alcanzar este año ingresos por US$41 millones y un EBITDA de US$21 millones, cifras que, según Vélez, ya está cumpliendo.
Durante el Congreso Empresarial Colombiano de la ANDI, Vélez, recalcó en que la tecnología ofrece a las empresas nuevas alternativas para controlar su consumo energético y reducir su factura. “Soluciones como las nuestras en Atera y los modelos de negocio, les permiten tomar mucho más control sobre cómo consumen la energía, cuánta energía van a consumir y, sobre todo, disminuir el costo del consumo”, señaló.
En síntesis, Atera busca que la eficiencia energética pase de ser una iniciativa asociada principalmente a la sostenibilidad a convertirse en una decisión empresarial con impacto sobre los costos, la productividad y la competitividad. Su primer año como compañía independiente estuvo marcado por la consolidación de más de 550 clientes, US$47 millones en ahorros reportados y la expansión de su modelo hacia nuevos mercados de América Latina.
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