
La Santa Sede oficializó el nombramiento de monseñor Angelo Accattino como nuevo Nuncio Apostólico en Colombia, después de varios meses desde la salida de monseñor Paolo Rudelli, quien concluyó su misión diplomática en el país en marzo de 2026. El nombramiento fue realizado por el papa León XIV, quien confió al arzobispo titular de Sabiona la representación pontificia en Colombia.
Accattino llega con un elemento particular: ya conoce Colombia. Durante sus primeros años en el Servicio Diplomático de la Santa Sede prestó servicio en la Nunciatura Apostólica del país. Por ello, su regreso combina experiencia diplomática y conocimiento previo de la realidad eclesial y social colombiana.
Su designación también tiene relevancia por las funciones que cumple una Nunciatura Apostólica. Estas representaciones actúan como embajadas de la Santa Sede ante los gobiernos y, al mismo tiempo, mantienen vínculos con las comunidades eclesiales locales. Además, tienen un papel relevante en procesos relacionados con el nombramiento de obispos.
Una carrera diplomática de más de dos décadas
Monseñor Angelo Accattino nació en Asti, Italia, el 31 de julio de 1966, y fue ordenado sacerdote el 25 de junio de 1994. Es doctor en Derecho Canónico y entró al Servicio Diplomático de la Santa Sede el 1.º de julio de 1999, desde donde comenzó una carrera que lo ha llevado a diferentes países y organismos de la diplomacia vaticana.
A lo largo de su trayectoria prestó servicio en las Nunciaturas Apostólicas de Trinidad y Tobago, Colombia, Perú, Estados Unidos y Turquía. Asimismo, trabajó en la Sección para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Secretaría de Estado. Su recorrido incluye, por tanto, experiencia tanto en representaciones diplomáticas como dentro de la estructura central de la Santa Sede.
Su experiencia latinoamericana se fortaleció en 2017, cuando fue nombrado Nuncio Apostólico en Bolivia. En ese momento también fue elevado a la dignidad de arzobispo y recibió la sede titular de Sabiona. Posteriormente, en enero de 2023, fue designado Nuncio Apostólico en Tanzania, responsabilidad que ejercía antes de recibir la nueva misión en Colombia.
Una nueva etapa para la representación pontificia
Con la designación oficializada el 15 de agosto, León XIV puso fin al periodo de espera por el relevo en la representación diplomática de la Santa Sede en Colombia. Accattino asumirá próximamente su misión y tendrá a su cargo una relación que combina la interlocución con las autoridades colombianas y el acompañamiento de la Iglesia local.
La importancia de la Nunciatura radica precisamente en ese doble papel: funciona como canal diplomático entre la Santa Sede y el Estado colombiano y, simultáneamente, mantiene una relación directa con la Iglesia del país. Además, su trabajo tiene incidencia en procesos eclesiales como la selección y nombramiento de obispos.
