
El Comité Fundación, inició un momento emprendedor en su evolución, con la inauguración de un Centro Integral Funcional (CIF) en el sector de San Diego, en la Torre Médica Metropolitan Salud, en el que invirtió $1.400 millones. La nueva sede hace parte de la estrategia con la cual la organización busca pasar de un modelo tradicional de fundación a una empresa social sostenible, capaz de generar ingresos para financiar su labor social y atender entre 1.300 y 1.500 personas cada mes. El proyecto también amplía la oferta para pacientes particulares, pólizas, planes prepagados y personas que llegan a Medellín desde otros países en busca de tratamientos.
Una nueva sede para la vida independiente
La inversión se suma al Centro de Experiencia, abierto en abril en la misma torre, donde El Comité ofrece asesoría y comercializa productos de apoyo y tecnología para la vida independiente. Así, la organización amplía su alcance más allá de la rehabilitación tradicional y busca atender nuevas necesidades relacionadas con inclusión, participación y autonomía. Sonia Gallardo, directora de El Comité Fundación, explica que la transformación responde a los cambios de las personas y del sistema de salud: “Por eso cambiamos, por eso evolucionamos: para seguir existiendo mientras las personas nos necesiten y para tener productos y servicios adecuados a sus necesidades”.
La expansión también representa un rediseño del portafolio. El Comité incorporó servicios de medicina deportiva, medicina laboral, salud mental, acondicionamiento físico para adultos mayores, formación y soluciones relacionadas con productos de apoyo. En total, la estrategia contempla cerca de 800 metros cuadrados adicionales y dos ubicaciones en San Diego. Gallardo resume el nuevo enfoque en un concepto que trasciende la discapacidad: “Ya no estamos hablando solo de discapacidad, ya estamos hablando de vida independiente, de que cualquier persona puede utilizar El Comité”. De esta manera, la nueva sede busca convertirse en una plataforma de servicios para un público más amplio.
El reto: financiar el impacto social
El cambio también tiene una dimensión financiera. La directora aseguró que la entidad proyecta para este año ingresos cercanos a $21.000 millones; así mismo que su presupuesto se ha multiplicado por 10 frente a lo que tenía hace 15 años. El objetivo es que los ingresos provenientes de sus servicios permitan financiar de manera interna una parte importante de su propósito social y, al mismo tiempo, participar en proyectos públicos y privados no solo como operador, sino como socio. “Empezamos a considerarnos más que una fundación, una empresa social, con el objetivo de ser una institución que pudiera financiar de manera interna su propia labor social”, afirmó Gallardo.
Este modelo adquiere relevancia porque, de acuerdo con El Comité, 92% de las personas atendidas pertenecen a los niveles socioeconómicos 1 y 2. Además, la organización reporta que por cada peso recibido en donaciones generó un beneficio equivalente a $1,3 en su medición más reciente de rentabilidad social. Sin embargo, la sostenibilidad financiera no elimina la necesidad de solidaridad. Gallardo puntualizó que las donaciones recurrentes han disminuido e hizo un llamado a recuperar ese apoyo cotidiano: «Sea la oportunidad de volver a hacer ese llamado a la solidaridad de las personas, a que se vinculen con organizaciones como El Comité de Rehabilitación, no solo en los momentos de los grandes desastres, porque las necesidades son de todos los días«.
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