Seguridad alimentaria en Colombia enfrenta reto por El Niño y el terremoto

Seguridad alimentaria en Colombia: ONU proyecta US$500 millones
Nils Grede destacó los avances de Colombia en seguridad alimentaria. Foto Momento Emprendedor.

Uno de cada cuatro colombianos vive en inseguridad alimentaria, una proporción que representa una mejora frente al 30% registrado hace dos años, según explicó en Medellín Nils Grede, director de País y representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas en Colombia. Sin embargo, el funcionario advirtió que el resultado que se conocerá este año estará condicionado por factores como El Niño, el terremoto y el conflicto.

Grede señaló que Colombia, presenta mejores indicadores que Centroamérica y niveles similares a los de Perú y Ecuador, aunque todavía se encuentra por encima de Chile y Argentina. El principal desafío está en la desigualdad territorial: mientras la inseguridad alimentaria alcanza casi 60% en departamentos como La Guajira, Sucre y Córdoba, las zonas urbanas como Medellín y Bogotá registran niveles considerablemente menores.

“Colombia, más que una crisis de inseguridad alimentaria, tiene una crisis de desigualdad”, afirmó Grede. Por eso, el funcionario destacó la necesidad de mantener esfuerzos sostenidos en nutrición durante los primeros 1.000 días de vida y en alimentación escolar, debido a su impacto sobre el desarrollo de los niños, su permanencia en el sistema educativo y, posteriormente, sus oportunidades laborales.

ONU proyecta US$500 millones de inversión

El Programa Mundial de Alimentos, maneja actualmente un presupuesto de entre US$100 millones y US$140 millones anuales en Colombia. Además, para los próximos cuatro años, la organización tiene como meta invertir alrededor de US$500 millones en el país, recursos destinados a complementar y fortalecer los programas del Gobierno nacional y de las administraciones territoriales.

El directivo, explicó que el objetivo no consiste únicamente en aportar recursos, sino en fortalecer la capacidad institucional para que la inversión pública tenga un mayor impacto. “Nosotros complementamos, fortalecemos capacidades y aportamos también recursos”, señaló. En esa lógica, el PMA busca que sus recursos se sumen a los presupuestos públicos y contribuyan a mejorar la ejecución de programas como los relacionados con salud, nutrición y atención social.

La medición de seguridad alimentaria que permitirá conocer si Colombia mantuvo o mejoró su tendencia se encuentra en proceso durante agosto y septiembre, y sus resultados están previstos para finales de septiembre. Grede recordó que el indicador pasó de 30% a 25%, aunque advirtió que el 30% estuvo marcado por el fuerte impacto de la pandemia de covid-19.

El Niño y el terremoto elevan los desafíos

Para este año, la posibilidad de una nueva mejora enfrenta mayores riesgos por los desastres naturales y otros factores que afectan las condiciones económicas y sociales de los hogares. “Ojalá este año pudiéramos mostrar que los niveles mejoran, pero con todos los desastres que están pasando y, además, el conflicto, que es una constante, no lo sé”, afirmó Grede.

A este escenario se suma el comportamiento del dólar y su efecto sobre los recursos de cooperación internacional. El funcionario explicó que la revaluación del peso puede reducir el valor en pesos de los recursos recibidos en dólares, aunque también puede ocurrir el efecto contrario cuando el dólar gana valor frente a la moneda colombiana. “Cada vez el dólar, pues sí, es un desafío para toda la cooperación”, dijo Grede.

«La verdadera seguridad alimentaria empieza por depender menos del mundo.»

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