
El Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, hizo un llamado a las autoridades municipales, departamentales y nacionales para atender el impacto que el fenómeno de El Niño está generando sobre la caficultura. El aumento sostenido de las temperaturas y la prolongada sequía están alterando el desarrollo de los cultivos, mientras aumentan los niveles de infestación de broca y la presencia de granos defectuosos, entre ellos flotes, averanados y negros.
Según el gremio, esta situación afecta la calidad del café y su valor comercial, con consecuencias sobre la liquidez y el sustento de más de 74.000 familias productoras ubicadas en 99 municipios de Antioquia.
El clima presiona la calidad y los ingresos
Para enfrentar la situación, el Comité mantiene desplegado su Servicio de Extensión en las diferentes subregiones del departamento, con acompañamiento técnico directamente en las fincas. Los extensionistas orientan a los productores en la aplicación de las recomendaciones de Cenicafé para enfrentar la variabilidad climática. Entre ellas están el manejo integrado de plagas y enfermedades, la conservación de coberturas nobles para retener humedad en el suelo, el manejo adecuado del sombrío, la nutrición de los cafetales y las buenas prácticas durante el beneficio y el secado del grano.
Además, la institucionalidad cafetera asegura que tomó medidas preventivas antes de la declaración oficial del fenómeno climático. Durante el segundo trimestre ejecutó un plan de fertilización mediante el mecanismo de Protección Anticipada del Ingreso, financiado con recursos del Fondo de Estabilización de Precios del Café, FEPC.
La medida representó aproximadamente $4.180 millones en incentivos para que los caficultores antioqueños adquirieran fertilizantes. A esto se sumó el aumento del precio de la pasilla, que esta semana pasó de $10.000 a $12.000 por kilo, y la ampliación de 20 a 30 granos brocados en la tolerancia para el pago con calidad excelso.
El gremio pide medidas para proteger la liquidez
El Comité Departamental de Cafeteros señala que, aunque estas acciones y la asistencia técnica buscan contener los efectos del clima, no resultan suficientes para absorber por sí solas el impacto económico que enfrentan los hogares rurales. Por ello, el gremio reiteró al Gobierno nacional, la Gobernación de Antioquia y las administraciones municipales la necesidad de articular medidas complementarias de alivio financiero, esquemas de protección y apoyos directos para las familias productoras.
Al mismo tiempo, la Garantía de Compra continuará operando para que los caficultores puedan comercializar su producción y recibir el mejor precio posible por su cosecha.
