
La alcaldesa de Miami, Eileen Higgins, llegó a Medellín para conocer experiencias de la ciudad en sostenibilidad, adaptación al cambio climático y manejo de fenómenos como las inundaciones y las altas temperaturas. Su visita se produjo en el marco de Climate Week Biodiversity 2026, encuentro en el que alcaldes de distintas ciudades compartieron experiencias para identificar soluciones que puedan ser aplicadas en sus territorios. “Casi todos los alcaldes de muchas de las ciudades de América Latina y otras partes del mundo estamos conectados en Medellín para compartir ideas y para decidir cuáles soluciones podemos usar en nuestras comunidades”, afirmó Higgins.
La funcionaria explicó que Miami enfrenta dos grandes desafíos relacionados con el clima: el calor y el agua. Por un lado, la ciudad registra temperaturas extremas; por otro, enfrenta el aumento del nivel del mar y la intensidad de las tormentas. En ese escenario, Higgins puso la mirada en algunas de las estrategias que Medellín desarrolla para manejar el agua lluvia y reducir los efectos del calor. Entre ellas destacó los llamados Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), una infraestructura que hace parte del concepto de ciudades esponja y que busca captar el agua lluvia para liberarla de manera controlada hacia los afluentes.
El primer SUDS que se construye en Medellín está ubicado en Primavera Norte y, según la información suministrada por la Alcaldía de Medellín, tendrá capacidad para almacenar cerca de 1.200 metros cúbicos de agua, equivalentes a dos piscinas semiolímpicas. Estos sistemas son presentados como soluciones de ingeniería para gestionar las aguas lluvias y mitigar el riesgo de inundaciones. La experiencia llamó especialmente la atención de la alcaldesa de Miami, quien aseguró: “He visto estas técnicas aquí en Medellín y me han impresionado mucho. Voy a llevar este compromiso conmigo a Miami para añadir más espacios y encontrar soluciones frente al calor”.
Árboles, sombra y agua: las otras lecciones de Medellín
La funcionaria también destacó el papel de los árboles como infraestructura para enfrentar simultáneamente las lluvias y las altas temperaturas. “Necesitamos plantar más árboles. Aquí en Medellín los árboles tienen un papel importante en la protección frente a las inundaciones, pero en Miami las raíces de los árboles pueden absorber agua durante las tormentas y, al mismo tiempo, proporcionar sombra”, señaló. Higgins agregó que Medellín ha logrado reducir la temperatura de la ciudad entre 3 y 4 grados, mientras que Miami busca avanzar en esa dirección. En su ciudad, dijo, durante los últimos tres años han plantado más de 22.000 árboles.
El reto climático de Miami también está relacionado con el calor extremo. Higgins aseguró que la ciudad ha registrado 14 días con índices de calor de 40 grados y que durante agosto tuvo 17 días consecutivos con esa temperatura. Por eso Miami mantiene un plan de calor extremo entre el primero de mayo y finales de octubre, basado en tres frentes: sombra, agua y diseño. Además, utiliza sistemas de alerta y centros de enfriamiento durante los periodos de mayor temperatura, con agua y electrolitos para atender a la población.
La estrategia también incluye aproximadamente 50 proyectos por US$80 millones para prevención del calor, con estructuras de sombra, centros de enfriamiento y arborización. A esto se suman sensores de calor y humedad instalados en vecindarios vulnerables. Higgins explicó que las mediciones encontraron temperaturas interiores hasta 8 grados Fahrenheit superiores en algunos hogares, equivalentes a unos 4 grados centígrados. Para la alcaldesa, estos datos permiten identificar dónde concentrar las acciones de adaptación y ayudar a comunidades que enfrentan mayores dificultades para asumir los costos de refrigeración.
En materia de inundaciones, Miami enfrenta además un reto financiero de gran escala. Higgins aseguró que la ciudad calcula en más de US$4.000 millones las necesidades para prevenir inundaciones en sus vecindarios y que actualmente tiene un programa de US$600 millones, con más de 100 proyectos en implementación o planificación. “Todas las ciudades del mundo vamos a tener que cambiar y vamos a implementar estos cambios, pero son carísimos y tenemos que empezar ahora porque los costos en el futuro serán más altos”, afirmó.
En síntesis, la visita de la alcaldesa de Miami convierte a Medellín en un punto de referencia para intercambiar soluciones frente al cambio climático. La atención de Higgins se concentró especialmente en los SUDS, los árboles, el manejo del agua y las estrategias para reducir el impacto del calor. El objetivo, según sus declaraciones, es identificar experiencias que puedan adaptarse a una ciudad estadounidense que enfrenta simultáneamente temperaturas extremas, lluvias intensas, tormentas y aumento del nivel del mar.
