
Microempresas de Colombia, presentó los resultados de su gestión de 2025 y confirmó la solidez de su modelo cooperativo con 122.389 asociados, 15.428 créditos otorgados y $48.931 millones en aportes sociales, cifras que reflejan el crecimiento institucional y su impacto en el fortalecimiento del microempresariado. Durante el último año, la entidad mantuvo su presencia en 180 municipios del país, consolidando estrategias de sostenibilidad empresarial, inclusión financiera y digitalización orientadas a mejorar las condiciones de los emprendedores.
Además, el balance del año evidenció un avance significativo en el uso de herramientas digitales. Del total de créditos otorgados, 52% se gestionó a través de canales digitales, lo que muestra una mayor apropiación tecnológica por parte de los asociados. Este ecosistema incluye crédito digital, tarjeta débito, aplicación móvil, portal transaccional y el sistema Bre-B, facilitando el acceso a productos financieros para microempresarios que, en muchos casos, operan desde zonas rurales o con limitaciones de acceso a servicios bancarios tradicionales.
En paralelo, la cooperativa mantiene su enfoque en inclusión financiera. Según el informe de gestión, 57% de los asociados son mujeres, mientras que 67% vive en zonas rurales y 95% pertenece a estratos 1, 2 y 3, lo que evidencia el papel de la entidad en el acceso al crédito y servicios financieros para poblaciones históricamente excluidas del sistema. Esta dinámica, además, refuerza el impacto económico en territorios donde el emprendimiento representa una fuente clave de ingresos familiares.
El ahorro como base del emprendimiento
La gerente de Microempresas de Colombia, Patricia Pérez Guerra, enfatizó que el principal mensaje para los emprendedores es fortalecer la cultura del ahorro antes de acudir al crédito. “Nos encanta que los microempresarios piensen en el ahorro. La pandemia nos dejó una gran lección: muchas personas lograron enfrentar ese momento difícil porque tenían un ahorro, grande o pequeño, pero lo tenían”, afirmó.
La directiva insistió en que la sostenibilidad de los negocios depende de construir bases financieras propias. “Creemos que todo emprendimiento debería comenzar con algo de ahorro y no únicamente con crédito. No hablamos de tener el 50% o el 70% del capital, pero sí un pequeño ahorro que genere sentido de pertenencia con el negocio”, explicó. De hecho, recordó que el ahorro también evoluciona con la digitalización: “Antes se hacía en alcancías; hoy puede hacerse en cuentas que generan rendimientos y beneficios adicionales”.
Esa filosofía forma parte del modelo institucional que la cooperativa ha desarrollado durante más de cinco décadas. “La labor más importante para Microempresas de Colombia ha sido estar al pie de los microempresarios y procurar que sus negocios sean sostenibles en el tiempo. No buscamos emprendimientos de un día, sino empresas con futuro”, señaló Pérez Guerra.
Resultados financieros y alcance territorial
En términos financieros, la entidad reportó un desempeño positivo en 2025. Los activos alcanzaron $236.321 millones, el patrimonio llegó a $125.016 millones y los excedentes sumaron $20.202 millones, mientras que la cartera total llegó a $177.063 millones. Estos resultados se sustentan, en parte, en la confianza de los ahorradores, que depositaron $77.359 millones, de los cuales 64% se mantuvo en CDAT.
A su vez, el modelo cooperativo se apoya en una red territorial que incluye 31 agencias en Antioquia, Caldas, Córdoba y Cundinamarca, además de 108 corresponsales bancarios y más de 211 colaboradores comerciales que brindan acompañamiento directo a los microempresarios en campo. Esta estructura busca fortalecer la asesoría empresarial y facilitar el acceso a servicios financieros.
Para 2026, la prioridad será mantener la sostenibilidad institucional y ampliar el impacto social. “La meta principal es ser sostenibles, porque la sostenibilidad significa permanencia y capacidad de seguir apoyando a los microempresarios”, afirmó la gerente. En ese propósito, la entidad proyecta mantener sus resultados financieros y continuar programas sociales como el de becas educativas, que en 2025 destinó $3.180 millones para 538 jóvenes.
