¿Por qué los animales no pueden ser humanizados?

Tratar a la fauna silvestre como mascotas compromete su capacidad de sobrevivir en libertad.

El biólogo Jorge Aubad Echeverri, director del Parque de la Conservación de Medellín, advirtió recientemente que los animales no pueden ser humanizados, porque esta práctica altera su Comportamiento natural y pone en riesgo su posibilidad de regresar a su hábitat.

La reflexión surge en el contexto del trabajo que realiza la institución con fauna silvestre y busca alertar sobre una conducta cada vez más común en la relación entre humanos y animales.

De acuerdo con Aubad, cuando las personas intentan tratar a los animales como si fueran humanos o mascotas domésticas, generan un proceso que afecta directamente su conducta. “Impacta de forma muy grave: los animales no pueden ser humanizados. Cuando intentamos humanizarlos, lo que estamos es improntándolos a nuestra conducta y pierden la capacidad de comportarse como lo que son, como su especie”, explicó el director del Parque de la Conservación.

En consecuencia, ese cambio en su comportamiento tiene efectos irreversibles. Según el especialista, los individuos que adoptan conductas humanas pierden la posibilidad de sobrevivir en la naturaleza, lo que impide su reintegración a los ecosistemas de los que provienen.

Consecuencias irreversibles

Además, Aubad enfatizó que uno de los errores más comunes es pensar que la fauna silvestre puede convivir con los humanos como lo hacen los animales domésticos. “Es el mayor error pensar que la fauna silvestre puede comportarse como nosotros o que pueden ser nuestras mascotas. No son nuestras mascotas, son otros seres que tienen unos derechos y que se comportan de forma diferente”, señaló.

De hecho, cuando un animal silvestre es humanizado pierde habilidades esenciales para sobrevivir. “Cuando tratamos de que se parezcan a nosotros o a nuestras mascotas, lo que estamos es condenándolos a que nunca más vuelvan a su hábitat porque no sabrán comportarse, defenderse o encontrar alimento de acuerdo a sus necesidades”, agregó.

Finalmente, el director del Parque de la Conservación advierte que esta práctica también afecta su interacción con otros individuos de su especie. “Tampoco sabrán relacionarse con los mismos de su especie. Eso realmente es el mayor daño que se le puede causar a la fauna silvestre nativa”, concluyó.

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