
La Alcaldía de Medellín, fortaleció el sistema de monitoreo geológico y geotécnico para hacer seguimiento a 31 puntos críticos con riesgo de movimientos en masa, mediante sensores e instrumentación especializada. El sistema, operado por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD), permite vigilar de forma permanente el comportamiento del terreno en zonas vulnerables de la ciudad, especialmente durante temporadas de lluvias.
En ese contexto, el equipo técnico del DAGRD mantiene monitoreo constante con profesionales en ingeniería, geología y geotecnia, quienes analizan la información que entregan los instrumentos instalados en las laderas. Este seguimiento busca detectar cambios en el terreno que puedan anticipar un deslizamiento y activar medidas de prevención para las comunidades cercanas.
Según explicó el director del DAGRD, Carlos Quintero, el Distrito busca fortalecer los sistemas de alerta temprana. “Una de las apuestas más grandes que tenemos en el distrito de Medellín es avanzar en los sistemas de alerta temprana y monitoreo. Elementos que salvan vidas”, señaló. Además, indicó que actualmente la ciudad cuenta con más de 31 puntos monitoreados con sensores de movimientos en masa, considerados un riesgo recurrente en el territorio.
Instrumentos para anticipar emergencias
Actualmente, el sistema dispone de 110 instrumentos de medición, entre ellos 57 inclinómetros, 47 piezómetros, cuatro estaciones integrales de monitoreo hidrometeorológico geotécnico y dos prototipos Smart Node, diseñados para medir deformaciones, humedad y succión del suelo de forma remota. Estos equipos permiten evaluar el comportamiento de las laderas y determinar si se requiere alguna intervención preventiva.
Además, el monitoreo se articula con el Sistema de Información para la Gestión del Riesgo de Desastres de Medellín (SIRMED), lo que facilita centralizar los datos y fortalecer el análisis técnico. “Estas estaciones de monitoreo las censamos constantemente para determinar el comportamiento de las laderas y si requieren alguna intervención inmediata”, agregó Quintero.
El sistema también tiene un componente social. De acuerdo con el DAGRD, más de 500 familias que viven en zonas cercanas a estos puntos han identificado el riesgo en su territorio, lo que ha permitido ejecutar intervenciones para mitigar amenazas y reducir vulnerabilidades. Paralelamente, la entidad avanza en el registro y análisis de los datos recolectados, mientras articula acciones con líderes comunitarios para reforzar procesos pedagógicos y evaluar los avances en los puntos priorizados tras la temporada de lluvias.
Valle de Aburrá refuerza prevención ante temporada de lluvias
