
La Administración Distrital y el Metro de Medellín, anunciaron avances en los estudios de factibilidad del metrocable que conectará San Antonio de Prado con La Estrella, en Medellín. El proyecto, contempla una inversión de $1,3 billones y busca consolidarse como una nueva alternativa de movilidad para este corregimiento del sur del Valle de Aburrá.
Además, esta conexión aérea funcionará como una “tercera vía” de acceso al corregimiento, lo que permitirá reducir tiempos de desplazamiento de entre 45 y 60 minutos a cerca de 20 minutos. En consecuencia, se facilitará el acceso a empleo, educación y salud para miles de habitantes, en línea con el modelo de Desarrollo Orientado al Transporte (DOT).
En términos técnicos, el sistema tendrá seis estaciones a lo largo de aproximadamente 5 kilómetros y podrá movilizar 2.700 personas por hora en cada sentido, lo que equivale a unos 30.000 usuarios diarios. En total, más de 210.000 personas se beneficiarían del proyecto, consolidándolo como una de las apuestas de mayor impacto social en movilidad.
Alcaldía asumirá inversión y define cronograma
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, confirmó que el Distrito financiará el proyecto en su totalidad y detalló las etapas: Asimismo, explicó que el proyecto requerirá vigencias futuras y que la licitación se abriría antes de junio o julio de 2027, con inicio de obras en el segundo semestre de ese año y una ejecución estimada de dos años y medio.
Por su parte, el gerente del Metro, Tomás Elejalde, enfatizó el alcance estratégico de la obra: “Un corregimiento que queríamos conectar desde el año 2004, ahora esto se vuelve una realidad”. Igualmente, destacó que será el metrocable más largo de la red, lo que refuerza el liderazgo de Medellín en soluciones de transporte innovadoras.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de factibilidad, en la que se evalúan aspectos técnicos, prediales y financieros. Según el cronograma, la contratación se daría en el tercer trimestre de 2027 y la construcción tomaría cerca de 30 meses. Este avance se suma a los seis cables existentes en el Valle de Aburrá, consolidando el sistema como un eje clave de integración territorial.
Movilidad eficiente y reducción de desigualdades
Desde una perspectiva económica, el metrocable no solo reducirá costos de transporte y tiempos de viaje, sino que también dinamizará el acceso a oportunidades laborales y servicios, lo que puede traducirse en mayor productividad para la población. Asimismo, al mejorar la conectividad, se incrementa el atractivo del territorio para inversión y desarrollo urbano.
En ese contexto, el proyecto responde a un reto central: equilibrar la alta inversión pública con beneficios sociales de largo plazo. La apuesta del Distrito se enfoca en cerrar brechas territoriales y fortalecer la movilidad sostenible, en un escenario donde la planeación y ejecución eficiente serán determinantes para materializar los impactos esperados.
