
En el Valle de Aburrá, más de 5.700 tenderos —4.700 en el Área Metropolitana— se consolidan como actores determinantes en la comercialización de licores, impulsando que el Aguardiente Amarillo y el Ron Viejo de Caldas superaran las 760.000 unidades vendidas en Antioquia durante 2025. Este desempeño posiciona al canal tradicional como un eje estratégico para la Industria Licorera de Caldas, que encuentra en la tienda de barrio un punto clave de acceso al consumidor final.
En ese sentido, Commerk, distribuidor oficial en el departamento, ha centrado su operación en ciudades como Medellín, Bello, Sabaneta y Caldas, donde se concentra la mayor demanda. La estrategia responde a un mercado altamente competitivo, en el que el comportamiento del consumidor está influenciado por la cercanía, la recomendación y la confianza. Precisamente, este factor se convierte en diferencial frente a otros canales modernos.
Además, el rol del tendero ha evolucionado más allá de la simple venta. Hoy actúa como un legitimador de marca.Si el tendero dice ‘pruébelo que es bueno’, la barrera de entrada del consumidor desaparece, explican desde Commerk. Así, la confianza construida durante años con la comunidad se traduce en decisiones de compra, una ventaja que ninguna campaña publicitaria ha logrado replicar con la misma efectividad.
Estrategia comercial y presión del mercado
En consecuencia, durante el último año la compañía fortaleció su relación con este canal mediante una estrategia de go to market basada en eficiencia y segmentación. Entre las acciones destacan rutas de distribución ajustadas para evitar quiebres de inventario, portafolios diferenciados según estrato socioeconómico y esquemas de incentivos por cumplimiento de metas y visibilidad en punto de venta. Estas medidas buscan optimizar la rotación de producto y asegurar presencia constante en tienda.
De forma complementaria, se implementaron activaciones como eventos musicales, ventas en combo y asesoría en exhibición. Con ello, las tiendas evolucionan hacia espacios de experiencia. “No solo entregamos pedidos; ayudamos a escalar negocios”, aseguran desde la compañía. Este acompañamiento ha permitido que varios tenderos mejoren su rentabilidad y modernicen sus puntos de venta, lo que fortalece la cadena comercial.
Sin embargo, el entorno presenta desafíos relevantes. El aumento de impuestos a bebidas alcohólicas, la expansión de cadenas de descuento como D1, Ara y Dollarcity, así como mayores costos operativos y problemas de seguridad, presionan la sostenibilidad del canal tradicional. En este escenario, los tenderos han tenido que adaptarse rápidamente para mantener su competitividad.
Licor como motor de rentabilidad
Frente a este panorama, categorías como los licores cobran mayor relevancia dentro del negocio. Según Commerk, productos como el Ron Viejo de Caldas y el Aguardiente Amarillo ofrecen márgenes que compensan la baja rentabilidad de bienes básicos como leche o arroz. Esta dinámica convierte al licor en una fuente clave de ingresos para el tendero, reforzando su papel dentro de la economía barrial.
Por ello, la compañía ha enfocado esfuerzos en optimizar inventarios y mejorar la infraestructura de las tiendas, incluyendo el fortalecimiento de fachadas. Estas acciones no solo buscan incrementar ventas, sino también mejorar la percepción del consumidor y generar mayor tráfico en los puntos de venta.
A futuro, la estrategia apunta a transformar el canal tradicional mediante digitalización, analítica de datos y nuevos modelos de consumo. Se proyecta implementar plataformas para pedidos en tiempo real, sistemas de recomendación de portafolio y espacios de consumo responsable dentro de las tiendas. Asimismo, se prevén esquemas de reabastecimiento ultra-rápido en zonas urbanas para atender picos de demanda, especialmente los fines de semana.
El tendero, socio estratégico del crecimiento
En síntesis, la Industria Licorera de Caldas fortalece su presencia en Antioquia apalancándose en la confianza del tendero, quien no solo distribuye producto, sino que influye directamente en la decisión de compra. Con más de 760.000 unidades vendidas en 2025, el canal tradicional demuestra su vigencia frente a nuevos formatos comerciales. La apuesta de Commerk por digitalizar, optimizar y profesionalizar este canal será determinante para sostener el crecimiento en un entorno cada vez más competitivo. “No son solo aliados comerciales, son socios que caminan con nosotros”, concluyen desde la compañía.
En cinco meses, Amarillo de Manzanares conquistó el 10% del mercado antioqueño
