
Con el objetivo de revitalizar el barrio Prado, recuperar el patrimonio y dinamizar la economía cultural, Medellín puso en marcha Salón Prado, un ecosistema que integra oferta artística, gastronómica y de entretenimiento. En ese marco, el alcalde Federico Gutiérrez inauguró oficialmente este espacio ubicado en el único barrio patrimonial de la ciudad.
El proyecto se ejecutó mediante la Agencia para la Gestión del Paisaje, el Patrimonio y las Alianzas Público-Privadas (APP), bajo un modelo en el que un privado financió el 100 % de la intervención. La iniciativa incluyó la restauración arquitectónica, reforzamiento estructural y operación del inmueble durante aproximadamente 13 años. Además, la casa —cuya primera etapa data de 1927— se encontraba en abandono y fue recuperada para uso público.
El mandatario destacó el alcance de la intervención: “Esto hace parte de la recuperación del barrio Prado, esta es una iniciativa público-privada para rescatar el patrimonio y la historia de Medellín, estaba en total abandono. Ahora, con la inversión de los privados, se abre a la comunidad”. Asimismo, resaltó que el barrio cuenta con 265 bienes de interés cultural, lo que refuerza el valor estratégico del proyecto.
Recuperación patrimonial activa economía y turismo
La intervención abarcó 1.800 metros cuadrados y mantiene la propiedad en manos del Distrito, lo que garantiza control público sobre el bien. Sin embargo, la operación privada permite sostenibilidad financiera y dinamismo en la oferta cultural. Esta combinación posiciona el modelo APP como una herramienta para atraer inversión responsable en activos patrimoniales.
El espacio integra múltiples experiencias: galería, museo, coworking, librería, café literario, restaurante de gastronomía colombiana, rooftop, salón de vinilos y cervecería artesanal. Por tanto, se configura como un punto de encuentro para consumo cultural, turismo y negocios, con impacto directo en empleo y actividad económica. Además, vecinos del sector participaron como inversionistas, lo que amplía la distribución de beneficios.
Jorge García, desarrollador privado de Casa Prado, enfatizó en el valor de la articulación entre comunidad, academia y sector público como base del proyecto, donde las personas disfrutaran de varias experiencias: “Las personas que vengan a Salón Prado siempre van a encontrar algo que hacer, no solo vienen a comer sino a disfrutar de arte, entretenimiento y cultura”.
Cultura y seguridad: impacto urbano en Prado
El alcalde también vinculó la iniciativa con la seguridad urbana: “La seguridad se logra recuperar al tener espacios habitables, con gente que circula alrededor de la cultura”. En consecuencia, el proyecto no solo recupera infraestructura, sino que promueve ocupación del espacio público y mejora las condiciones del entorno.
Adicionalmente, la Administración anunció nuevas intervenciones en el barrio, como la transformación de la Casa del Alcalde, lo que sugiere una estrategia de largo plazo para consolidar a Prado como distrito cultural. Este tipo de desarrollos refuerzan la capacidad de Medellín para conectar patrimonio, inversión privada y desarrollo urbano sostenible.
