
Medellín cuenta por primera vez con una medición sobre el bienestar de sus jóvenes. La Alcaldía y la Universidad Eafit presentaron los resultados de un estudio que consultó a 3.056 personas entre los 14 y 28 años, en las 16 comunas y los cinco corregimientos, para conocer cómo viven, qué expectativas tienen y cuáles son los principales desafíos que enfrentan.
La medición aborda aspectos que van desde educación, empleo y salud mental hasta relaciones familiares, participación, movilidad, cultura, vida digital y condiciones de vida. Así, los resultados servirán como insumo para actualizar y hacer seguimiento a la Política Pública de Juventud y, además, para orientar programas de acuerdo con las necesidades identificadas en cada territorio.
Uno de los datos que más llama la atención está relacionado con las relaciones sociales. El 26,5% de los jóvenes afirmó que perdió contacto con la mayoría de sus amigos durante el último año. A esto se suma que uno de cada cuatro manifestó sentirse solo y que el 22,6% aseguró no tener a quién acudir cuando enfrenta dificultades.
Jóvenes miran el futuro con optimismo
Sin embargo, la medición también muestra una generación con expectativas positivas. El 99% de los jóvenes consultados considera que estará mejor en cinco años, mientras que el 88% cree que la educación es el camino para alcanzar lo que se propone. Estos resultados contrastan con las dificultades que persisten en ámbitos sociales, laborales y de acceso a la ciudad.
En materia de empleo, tres de cada 10 jóvenes todavía no han tenido su primer trabajo. Además, casi la mitad nunca ha participado en actividades cívicas y seis de cada 10 sienten que existen lugares de Medellín a los que no pueden acceder. Por ello, la medición no solo identifica expectativas, sino también barreras que pueden incidir en las oportunidades de esta población.
El secretario de la Juventud, Ricardo Jaramillo, destacó que los resultados combinan expectativas favorables con alertas que requieren atención. “Los resultados nos muestran una generación que cree en su futuro, que confía en la educación y que quiere salir adelante, pero también nos alertan sobre desafíos que no podemos ignorar”, afirmó.
Una medición para orientar decisiones
La importancia de esta primera medición está en que reúne información sobre diferentes dimensiones de la vida juvenil y permite identificar necesidades específicas. En particular, las cifras sobre soledad y pérdida de vínculos sociales muestran un desafío que se suma a otros relacionados con empleo, participación y acceso a espacios de la ciudad.
A partir de estos resultados, la Secretaría de la Juventud utilizará la información para fortalecer programas de salud mental, participación, educación, empleo, cultura y aprovechamiento del tiempo libre. Además, los datos servirán para construir una hoja de ruta para la actualización de la Política Pública de Juventud.
Documental muestra cómo la música abre oportunidades a los jóvenes.
