
La convocatoria Empresas Unidas por Colombia, liderada por la ANDI, logró movilizar cerca de $218.230 millones para atender la emergencia provocada por el terremoto y avanzar en acciones de ayuda, recuperación y reconstrucción en los territorios afectados. La respuesta empresarial se tradujo en aportes económicos y donaciones en especie, que ahora se canalizan hacia necesidades humanitarias y proyectos de recuperación.
De acuerdo con el balance, $18.950 millones fueron recibidos a través de la Fundación ANDI, mientras que $130.680 millones fueron donados por empresas aliadas de la organización mediante los diferentes canales habilitados. A estos recursos se suman más de $68.600 millones en donaciones en especie. Con corte al 1 de septiembre, la iniciativa registraba 524 donantes, de los cuales más de 449 son empresas y 75 personas naturales. Las compañías vinculadas a la ANDI representan cerca de 69% de las empresas donantes.
La canalización de los recursos sigue una ruta que parte de la atención inmediata y avanza hacia la recuperación temprana, la reconstrucción y la reactivación. En esa distribución se priorizan necesidades relacionadas con vivienda y hábitat, educación, salud, reactivación económica y empleo, en articulación con los esfuerzos del Gobierno Nacional y las autoridades de los territorios afectados. “Esta respuesta demuestra que cuando Colombia enfrenta una emergencia, el sector empresarial está dispuesto a poner sus capacidades, recursos y conocimiento al servicio de las comunidades”, señaló Bruce Mac Master, presidente de la ANDI.
De la donación a la reconstrucción
En la atención humanitaria ya se han gestionado más de 5 millones de kilogramos de ayuda, de los cuales cerca de 4,3 millones fueron entregados. Esta operación benefició a 29.682 familias en 35 municipios de los cinco departamentos más afectados, mediante la articulación con ABACO, 26 bancos de alimentos y tres organizaciones aliadas. Además, la coordinación con autoridades nacionales y territoriales permitió apoyar la respuesta en salud y optimizar el uso de medicamentos, insumos y dispositivos médicos donados por un valor superior a $3.135 millones.
Paralelamente, la “Donación Inteligente de Transporte de Ayudas Humanitarias”, gestionada mediante la Cámara de Transporte de Pasajeros de la ANDI, ya movilizó más de 300 toneladas y pasajeros hacia las zonas afectadas.
La segunda etapa comienza a reflejarse en infraestructura. A través del Banco de Materiales ANDI, ocho empresas donaron 1.000 toneladas de acero y 98 toneladas de cubiertas metálicas, cuya entrega inició en Quibdó y Buenaventura, con coordinación del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, la UNGRD, el Fondo Milagro del Gobierno Nacional y las gobernaciones.
Así, los recursos y materiales movilizados buscan superar la respuesta inmediata y sentar bases para recuperar las condiciones de vida, la actividad productiva y las oportunidades de desarrollo en los territorios golpeados por la emergencia.
ANDI activa cuatro frentes para reconstruir territorios afectados
