
La economía social y solidaria gana espacio en Medellín como una vía para generar empleo, fortalecer organizaciones y ampliar las oportunidades de inclusión financiera. Actualmente, 200 cooperativas de la ciudad reúnen a 1.202.580 personas vinculadas, mientras que el sector genera 14.016 empleos directos en la capital antioqueña. Al ampliar la medición al departamento, las 324 cooperativas registradas generan cerca de 40.000 empleos directos.
El peso de la asociatividad también se refleja en las iniciativas que buscan fortalecer a las organizaciones. En Medellín, la Alcaldía desarrolla el programa Economía Social y Solidaria (Ecosol), mediante el cual 67 emprendimientos y organizaciones culminaron asesorías especializadas y, según la información suministrada, alcanzaron incrementos de hasta 80% en su facturación. De ese grupo, 17 fueron fortalecidos bajo modelos de cooperación y asociatividad. Además, el sector participa en procesos de inclusión financiera mediante las líneas de crédito grupal del Banco Distrital de Medellín.
Para Andrea Montoya, secretaria (e) de Desarrollo Económico, el sector tiene un papel en la generación de empleo y en el desarrollo territorial. “La economía social y solidaria es un pilar estratégico para la generación de empleo, el fortalecimiento de la comunidad y el desarrollo territorial inclusivo”, afirmó. La funcionaria agregó que el Distrito trabaja con programas como Ecosol y alianzas con la corporación Fomentamos y la Cooperativa Financiera de Antioquia para ampliar las posibilidades de inclusión financiera.
El reto ahora es entrar de lleno en la era digital
La discusión sobre el futuro del cooperativismo tendrá uno de sus escenarios en el 7° Encuentro de Líderes del Sector Cooperativo y Solidario, organizado por Confecoop Antioquia, que se realizará el 22 de septiembre en Plaza Mayor. El encuentro reunirá a más de 350 directivos y líderes gremiales, quienes abordarán asuntos como finanzas abiertas, analítica de datos, gobernanza participativa e inteligencia artificial generativa.
Precisamente, la transformación tecnológica plantea uno de los principales desafíos para las organizaciones solidarias. Yelena Granja, directora ejecutiva de Confecoop, advirtió que el sector cooperativo enfrenta una brecha frente a las capacidades tecnológicas y financieras de la banca tradicional y las fintech. “Las finanzas abiertas no son un tema del futuro, son el presente del cooperativismo colombiano y, en especial, del antioqueño”, señaló. Su planteamiento pone el foco en la necesidad de que las cooperativas adopten las nuevas herramientas sin perder de vista su relación con los asociados.
La discusión adquiere relevancia porque el sector no solo representa una base amplia de asociados, sino también una fuente de empleo y actividad empresarial. Según Granja, las cooperativas deben prepararse frente al nuevo escenario regulatorio de las finanzas abiertas y, al mismo tiempo, mantener su vínculo con quienes son propietarios de estas organizaciones. Para Medellín, el desafío consiste en conectar esa capacidad asociativa con formación, tecnología, financiación y nuevas oportunidades productivas.
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