
Colombia enfrenta el desafío de preparar su sistema de salud para una demanda oncológica que podría prácticamente duplicarse en las próximas décadas. En 2024 se estimaron 123.053 nuevos casos de cáncer y las proyecciones apuntan a cerca de 250.000 nuevos casos al año hacia 2050. Este aumento estaría impulsado principalmente por el crecimiento y envejecimiento de la población. Además, la presión ya es significativa: con corte al 31 de octubre de 2025, la Cuenta de Alto Costo registró 782.868 casos de cáncer que recibieron atención en el sistema de salud colombiano, con cáncer de mama, próstata y colorrectal entre las neoplasias con mayor participación.
Más pacientes y tratamientos especializados
Sin embargo, el desafío no se limita a atender un mayor número de pacientes. La oncología también está incorporando biomarcadores, medicina de precisión, inmunoterapia, terapias dirigidas, radioterapia especializada y nuevas herramientas de diagnóstico. Por ello, el crecimiento de la demanda también exige más especialistas, tecnología, diagnóstico molecular, investigación y equipos capaces de tomar decisiones de manera multidisciplinaria. En Auna Colombia, las sesiones de quimioterapia intravenosa y radioterapia pasaron de 33.912 en el segundo trimestre de 2025 a 39.628 en el mismo periodo de 2026, un incremento cercano a 17%. La cifra corresponde a sesiones y no a pacientes.
A este escenario se suma un reto territorial. La especialización de la atención oncológica no puede concentrarse únicamente en las principales ciudades si el objetivo es reducir las brechas de acceso. En cáncer de mama, la detección temprana alcanzó 54% a nivel nacional en 2024, mientras que en la región Caribe fue de 47,92%.
Precisamente, Manuel González Fernández, Gerente de Investigación e Innovación de la Red Auna, advierte que “El reto de Colombia no es solamente tener más servicios oncológicos, sino desarrollar en las regiones las capacidades necesarias para diagnosticar y tratar cánceres cada vez más complejos”. Para el directivo, esto implica talento especializado, tecnología, diagnóstico oportuno, investigación y equipos que trabajen de manera integrada alrededor del paciente.
El reto territorial entra en la agenda
En esa discusión también aparece el Plan Decenal para el Control del Cáncer 2026–2035, que plantea fortalecer las capacidades de departamentos y municipios y reducir las brechas territoriales de acceso. La relevancia de esta agenda aumenta ante un escenario en el que el número de casos podría seguir creciendo y los tratamientos serán cada vez más especializados.
Esta conversación estará en el centro del Congreso Internacional de Oncología Auna, que se realizará el 2 y 3 de octubre en Medellín, con especialistas de Colombia, Perú, México y otros países de Latinoamérica. La agenda incluirá medicina de precisión, nuevas terapias, radioterapia, cirugía, investigación, atención multidisciplinaria y calidad de vida, con participación de expertos vinculados a centros de Medellín, Barranquilla y Montería.
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