
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se reunió este sábado en Barranquilla con el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, para analizar la situación financiera de Afinia, filial de EPM que presta el servicio de energía en departamentos de la Costa Caribe. En el encuentro también participaron los ministros de Minas y Energía y de Hacienda. Según Gutiérrez, la compañía llegó a su máxima capacidad financiera y requiere $1,2 billones para finalizar el año, en medio de pérdidas asociadas, entre otros factores, a la evasión de pagos y al robo de energía.
La magnitud del problema, de acuerdo con las cifras entregadas por el alcalde, se refleja en el recaudo: por cada $100 que Afinia factura, solo recibe $57. A esto se suma que EPM ha invertido $3,2 billones en la filial, mientras que Gutiérrez asegura que las pérdidas de la operación llegan a $1,5 billones anuales. Al mismo tiempo, el mandatario sostuvo que esas inversiones sí han permitido mejorar el servicio y reducir los cortes de energía en la región Caribe.
Gutiérrez insistió en que el problema de Afinia trasciende las finanzas de una empresa y puede tener efectos sobre el sistema energético. “Eso desembocaría en una crisis mayor en el sistema interconectado del país y el sistema energético”, afirmó. Por eso, planteó que la respuesta debe involucrar al Gobierno Nacional, EPM y los demás actores del sector, con el objetivo de evitar que la falta de liquidez termine afectando la prestación del servicio o genere un racionamiento. También señaló que se evaluaron alternativas como los medidores prepago y las comunidades energéticas.
El acuerdo: buscar una salida sin intervenir Afinia
Uno de los puntos centrales de la reunión fue precisamente la posibilidad de intervenir la compañía. Según lo informado después del encuentro, el Gobierno descartó una intervención de Afinia, mientras se analizan soluciones de corto y largo plazo. El alcalde sostuvo que la prioridad es evitar tanto una intervención como un eventual racionamiento, y señaló que el presidente De la Espriella anunciará medidas junto con los gobiernos locales y departamentales.
El problema financiero, además, coincide con otro desafío para el sistema: el fenómeno de El Niño y la reducción de los aportes hídricos. Gutiérrez advirtió que, en condiciones normales, EPM genera alrededor de 32 % de la energía nacional, pero actualmente esa participación se habría reducido al 18 %. En Hidroituango, de las cuatro turbinas instaladas, solo dos están operando debido a los bajos niveles del embalse y al reducido caudal del río Cauca. Reportes recientes también señalan que el caudal ha llegado a niveles cercanos a 180 metros cúbicos por segundo.
En ese escenario, el alcalde pidió ahorrar agua, energía y gas, mientras se preparan medidas para enfrentar el impacto de la menor disponibilidad hídrica. La combinación entre la situación financiera de Afinia y la menor generación hidroeléctrica aumenta la presión sobre la cadena energética, pues una eventual falta de liquidez puede afectar las relaciones entre empresas distribuidoras, generadoras y proveedores. Por ahora, la ruta planteada tras la reunión es trabajar de manera conjunta y definir medidas que permitan sostener el servicio sin recurrir a una intervención de Afinia.
