
La revisión de mediano plazo del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Medellín, busca delimitar y fortalecer sectores con vocación de ciencia, tecnología e innovación (CTI), con reglas específicas para orientar los usos del suelo y facilitar la conexión entre universidades, empresas y centros de investigación. La propuesta también contempla actividades complementarias, como los servicios de hospedaje, para favorecer la permanencia de estudiantes, investigadores, profesionales y visitantes vinculados con la economía del conocimiento.
La iniciativa comprende sectores como Perpetuo Socorro, Prado, San Ignacio, Macarena, Bolívar y Futumed, además de los alrededores de las universidades EAFIT y Pontificia Bolivariana (UPB). La identificación de estas áreas tendrá en cuenta la concentración de actividades de CTI existentes, el potencial para atraer nuevas iniciativas, la cercanía a equipamientos educativos y de salud, y la presencia de espacios culturales. De esta manera, la planeación urbana busca aprovechar las capacidades instaladas y generar condiciones para nuevas actividades económicas.
“La revisión del Plan de Ordenamiento Territorial busca que en estos sectores con presencia de equipamientos productivos y universidades se desarrollen actividades con este potencial, que se tengan conexiones y cuenten con condiciones urbanísticas que favorezcan la ciencia, la tecnología y la innovación”, afirmó Luz Ángela González Gómez, directora del Departamento Administrativo de Planeación. Su declaración destaca el propósito de articular el conocimiento con las condiciones físicas y económicas de cada zona, en lugar de limitar la estrategia a la instalación de empresas tecnológicas.
¿Qué sectores concentran el potencial?
Uno de los ejemplos es Futumed, donde confluyen Ruta N, la Universidad de Antioquia, el Planetario, el Parque Explora y el Jardín Botánico. En los alrededores de EAFIT también se encuentran equipamientos como la Clínica Las Vegas y el INEM. Por su parte, el occidente de Medellín reúne instituciones como el Tecnológico de Antioquia, la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, la Universidad Santo Tomás, la Clínica Cardiovascular y el Hospital Pablo Tobón Uribe. Estas concentraciones de instituciones educativas, científicas, culturales y de salud constituyen una base para promover relaciones entre investigación, formación y actividad productiva.
La revisión del POT plantea establecer reglas para determinar qué actividades podrán instalarse en cada sector, cuáles estarán sujetas a condiciones y cuáles serán incompatibles con sus características urbanas. La prioridad será favorecer actividades que generen, transfieran o apliquen conocimiento, así como regular su convivencia con otros usos del suelo. El objetivo es fortalecer un clúster de ciencia, tecnología e innovación que contribuya a consolidar el ecosistema económico de Medellín. Sin embargo, los resultados dependerán de las reglas que finalmente se adopten y de su aplicación.
Hospedaje y turismo ligado al conocimiento
La propuesta también abre la posibilidad de incorporar servicios de hospedaje bajo condiciones definidas. Esta alternativa podría facilitar la estadía de investigadores, estudiantes, profesionales y visitantes que lleguen a la ciudad por actividades académicas, científicas o empresariales. Así, la articulación entre universidades, centros de investigación, empresas y alojamiento podría contribuir al desarrollo de un turismo vinculado con la ciencia, la tecnología y la innovación, además de ampliar la oferta de servicios alrededor de estos sectores.
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