
El organismo revisó a la baja sus proyecciones para el país y advirtió sobre los desequilibrios macroeconómicos, las presiones inflacionarias y los riesgos externos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la economía colombiana crecerá 2,2% en 2026 y 2,3% en 2027, según su informe World Economic Outlook de octubre, analizado por el equipo de investigación de ANIF, bajo la dirección de José Ignacio López. Las estimaciones representan recortes de 0,1 y 0,2 puntos porcentuales, respectivamente, frente a las publicadas en abril. La revisión plantea un desafío para el país: sostener la actividad productiva mientras enfrenta desequilibrios económicos y riesgos que podrían afectar los precios, la inversión y las cuentas externas.
Una economía mundial con ritmos diferentes
El informe del FMI, titulado “Resiliencia bajo presión, decisiones urgentes”, examina la capacidad de las economías para responder a las tensiones geopolíticas, las barreras comerciales y las presiones inflacionarias. Aunque la actividad global ha resistido mejor de lo esperado, el organismo advierte que los efectos de estos choques son desiguales. Para 2026, las economías avanzadas crecerían 2,1%, mientras que las emergentes y en desarrollo avanzarían 3,7%. En América Latina y el Caribe, la expansión prevista sería de 2,3%.
En este escenario, la inversión en inteligencia artificial impulsa la demanda y favorece a las economías vinculadas con el ciclo tecnológico. Sin embargo, las tensiones en Oriente Medio amenazan el suministro de energía y alimentos, lo que podría elevar la inflación y deteriorar los balances fiscales y externos. Además, el endeudamiento público y los mayores rendimientos de la deuda soberana limitan la capacidad de los gobiernos para responder a nuevas crisis. Una eventual corrección de las expectativas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial también podría endurecer las condiciones financieras y frenar la inversión.
¿Qué debe vigilar Colombia?
Para el país, ANIF señala riesgos asociados con la persistencia de los desequilibrios macroeconómicos, una inflación que se mantendría elevada y la ampliación del déficit de cuenta corriente en 2027. A estos factores se suman los posibles efectos del terremoto de agosto, cuya incidencia económica todavía genera incertidumbre, y la eventual llegada del fenómeno de El Niño, que podría afectar la producción agropecuaria y presionar los precios de los alimentos.
En síntesis, las proyecciones del FMI muestran que Colombia enfrentaría un crecimiento moderado durante 2026 y 2027. Para limitar los riesgos, el país deberá contener las presiones inflacionarias, vigilar los desequilibrios externos y fortalecer su capacidad de respuesta ante choques internacionales y climáticos. La evolución de estos factores será determinante para la inversión, los costos de los hogares y las decisiones empresariales.
ANIF anticipa que la tasa de interés se ubicará en 12,50% este 2026
