
La inteligencia artificial está acelerando la transformación del mercado laboral y obligará a las empresas a reaccionar. Según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el 39 % de las habilidades actuales quedará obsoleto en cinco años, lo que redefine la gestión del talento y la productividad empresarial.
Este cambio se explica por la rápida adopción de tecnologías como la IA generativa, que ya impacta entre el 26 % y el 38 % de los empleos formales en América Latina, de acuerdo con el Banco Mundial y la OIT. En este escenario, las organizaciones deben decidir cómo adaptarse: formar talento interno o asumir costos de reemplazo laboral.
En ese sentido, Buk, software integral de recursos humanos que opera en Colombia desde 2020, advierte en su estudio Tendencias HR 2026 que “el reskilling y el upskilling se han convertido en el motor que mantiene a flote a las organizaciones”. La compañía señala que desarrollar capacidades internas es clave ante la escasez global de perfiles tecnológicos.
Qué significan reskilling y upskilling en las empresas
El reskilling, o reconversión laboral, consiste en enseñar habilidades completamente nuevas a un trabajador para que pueda desempeñar un rol distinto dentro de la organización. En la práctica, esto permite reubicar talento en áreas de mayor demanda, proteger la empleabilidad y reducir costos asociados a despidos y nuevas contrataciones.
Por ejemplo, un colaborador que realizaba tareas operativas que ahora automatiza un software puede ser entrenado en análisis de datos, pasando de funciones repetitivas a roles estratégicos dentro de la empresa.
En contraste, el upskilling, o perfeccionamiento, se enfoca en fortalecer y actualizar las habilidades que el trabajador ya posee. Es decir, no cambia de rol, pero sí eleva su nivel técnico para adaptarse a nuevas herramientas, metodologías o tecnologías.
Así, un profesional financiero puede seguir en su cargo, pero incorporar inteligencia artificial o modelos predictivos para mejorar la eficiencia y rapidez en sus reportes, lo que incrementa su valor dentro de la organización.
Para implementar estas estrategias, Buk recomienda que las empresas realicen primero un mapeo de habilidades actuales frente a las necesidades futuras del negocio. Luego, deben integrar procesos de formación continua mediante capacitaciones, mentorías y herramientas digitales, priorizando áreas con mayor riesgo de automatización.
Además, la urgencia está respaldada por cifras de McKinsey, que indican que más del 60 % de los trabajadores necesitará reentrenamiento en el corto plazo. La consultora agrega que las empresas que aplican estos programas pueden aumentar hasta en 34 % el rendimiento de sus equipos.
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