
El presidente de Asobancaria, Jonatan Malagón, planteó durante la 60a Convención Bancaria, que uno de los principales retos del sistema financiero colombiano durante los próximos cinco años debe ser la rebancarización de 5 millones de personas que ya fueron clientes de los bancos, además de ampliar el acceso al crédito formal. La propuesta se conoció en medio de este encuentro.
Una banca con 90 años de historia
Malagón destacó la trayectoria de la entidad y señaló que se trata de uno de los gremios más antiguos del país. Recordó que su creación ocurrió después de la Misión Kemmerer y de la organización del sistema financiero colombiano. También destacó la tradición académica de la entidad y su producción de conocimiento sobre el sector. “Esta asociación se ha dedicado a pensar cómo puede el sistema financiero aportarle más a los colombianos”, afirmó.
El dirigente gremial señaló que la celebración de los 90 años ocurre en un momento particular para Colombia, marcado por dos hechos: el inicio de un nuevo Gobierno y el terremoto que, según sus palabras, “cambia todo”. Para Malagón, esa emergencia obliga al sector financiero a concentrarse en las necesidades inmediatas de los damnificados y, al mismo tiempo, en la financiación de la reconstrucción.
Hasta un año de alivio para los damnificados
En esa primera respuesta a la emergencia, Asobancaria anunció periodos de gracia de hasta un año para los afectados, dependiendo de cada caso. La medida podrá aplicarse a clientes con tarjetas de crédito, créditos hipotecarios, leasing y crédito comercial, de acuerdo con el producto financiero y el nivel de afectación. “Caso por caso, banco por banco, vamos a tener periodos de gracia”, explicó Malagón.
Cuando el nivel de afectación sea alto, el periodo podrá llegar hasta 12 meses, durante los cuales, según explicó el dirigente, no se cobrará la obligación. Además, uno de los elementos centrales del programa es que los intereses correspondientes a ese periodo no serán capitalizados para cobrarlos posteriormente.
Los bancos asumirán el costo de los intereses
Malagón fue enfático en señalar que el costo financiero de ese alivio será asumido por las entidades. “Y esa tasa de interés, ¿quién se hace cargo de esa tasa de interés? Los bancos se van a hacer cargo de esa tasa de interés”, afirmó. Por eso, agregó: “durante los periodos de gracia vamos a condonar la tasa de interés”.
El presidente de Asobancaria calificó la medida como inédita frente a emergencias anteriores, debido a que no solamente contempla el periodo de gracia, sino también la condonación de los intereses durante ese tiempo. Para los hogares afectados, esto significa que el alivio no se limita a aplazar el pago de la deuda, sino que evita que los intereses de ese periodo se acumulen para cobrarlos después.
Vivienda al 8% para la reconstrucción
La banca también plantea apoyar la reconstrucción mediante financiación de vivienda. Malagón destacó que se ofrecerán créditos con una tasa del 8%, un nivel que, según explicó, está muy por debajo del costo al que actualmente las entidades captan recursos.
El dirigente puso sobre la mesa la estructura de costos del sistema financiero para explicar el esfuerzo que representa esa tasa. “Cuando nosotros los bancos captamos recursos al 14, o sea, los bancos le pagan a los ahorradores el 14 en los CDT por captar recursos”, señaló. También indicó que el Gobierno se endeuda alrededor de 11,5% a 12%, mientras que, según su referencia, el Banco de la República terminaría el año con una tasa de 12,5%.
¿Por qué el crédito al 8% representa un esfuerzo para la banca?
La explicación de Malagón parte de una diferencia sencilla: los bancos captan recursos a tasas superiores a la que cobrarán en estos créditos de vivienda. Es decir, mientras una entidad debe remunerar a sus ahorradores por los recursos que tiene captados, el crédito para la reconstrucción se ofrecerá a una tasa considerablemente menor.
“¿Cómo es posible que a alguien se le preste al 8%? Los bancos están captando al 14 y pagándole el 14 a los ahorradores y prestando plata al 8%. Parece un sinsentido económico”, sostuvo.
En términos financieros, esta diferencia implica que la banca debe asumir un costo para ofrecer ese crédito en las condiciones anunciadas. Por eso, Malagón presentó la tasa del 8% como parte del esfuerzo del sector para contribuir a la reconstrucción y no como una simple reducción comercial de las tasas.
Protección de la calificación crediticia
El paquete de alivios también contempla la protección de los damnificados frente al deterioro de su historial financiero. Malagón sostuvo que una persona afectada por la emergencia no debería terminar perjudicada en las centrales de riesgo por no poder cumplir oportunamente con sus obligaciones.
“Alguien no puede terminar en Datacrédito, reportado porque en la mitad de una emergencia, en la mitad de un terremoto, no pudo pagar a tiempo un crédito”, afirmó.
Por esa razón, aseguró que no habrá deterioro de la calificación de riesgo para los damnificados que ingresen al paquete de alivios. Además, señaló que no habrá cobros jurídicos ni prejurídicos asociados a estas obligaciones durante el proceso.
La apuesta por rebancarizar a 5 millones
Más allá de la emergencia, Malagón planteó una discusión que, según dijo, debería mantenerse durante los próximos cinco años: la rebancarización. Su argumento es que Colombia ya avanzó de manera importante en el acceso a productos financieros transaccionales, pero todavía tiene un reto en materia de crédito.
“En Colombia casi todo el mundo tiene productos financieros. El 97% de los colombianos tiene un Nequi, un Daviplata, un Dale”, afirmó. Sin embargo, señaló que el desafío ahora está en lograr que más personas accedan al crédito formal.
Según las cifras mencionadas por el presidente de Asobancaria, 52% de los adultos tienen crédito formal, por lo que el objetivo debería ser llegar al 75%. Para Malagón, ampliar el crédito formal también permitiría reducir la dependencia de los préstamos informales. “Cada vez que alguien tiene un crédito formal, se lo quitamos al gota a gota, se lo arrancamos al gota a gota”, sostuvo.
Malagón planteó que Colombia debería proponerse que 10 millones de colombianos adicionales tengan productos financieros de crédito. Pero una parte de ese objetivo podría alcanzarse recuperando a personas que ya tuvieron una relación con el sistema financiero.
“Durante los últimos cinco años, ocho 8 millones de personas ya fueron nuestros clientes y les pasaron distintas cosas”, explicó. Algunos, según su planteamiento, terminaron por fuera del sistema financiero después de dejar de pagar sus obligaciones.
Por eso, considera que la estrategia no debe concentrarse únicamente en los jóvenes que ingresan por primera vez al sistema. “Es importantísimo rebancarizar a los que ya fueron nuestros clientes”, afirmó. De los 10 millones de personas que el gremio plantea incorporar al crédito, Malagón calcula que cinco millones podrían ser rebancarizados, porque ya tuvieron productos financieros y conocen la relación con una entidad bancaria.
Una política conjunta
La propuesta, sin embargo, no quedaría únicamente en manos de los bancos. Malagón considera que el Gobierno Nacional también debe participar en la construcción de una política que facilite el regreso de estas personas al sistema financiero.
“Nos corresponde a nosotros como entidades financieras, pero también al Gobierno Nacional, tener una política clara de rebancarización”, afirmó.
El presidente de Asobancaria calificó esta estrategia como “la bala de plata” para lograr un salto en el acceso al crédito en Colombia.
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