Débora Arango desafía la censura digital: el MAMM invita a mirar sin miedo

Mirar sin miedo: la censura que aún persigue a Débora Arango
La experiencia inmersiva del MAMM revive la obra de Débora Arango y su mirada sobre la sociedad.

El Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) presenta Débora Arango. Mirar sin miedo, una experiencia inmersiva e interactiva que estará abierta al público hasta el 25 de octubre. La propuesta, que hace parte de la temporada cultural Medellín de Mis Amores, combina realidad aumentada, proyecciones de gran formato y recursos audiovisuales para recorrer cinco momentos de la vida y obra de la artista.

Una obra que todavía es censurada

La experiencia parte de obras de la Colección MAMM y propone un recorrido de aproximadamente 30 minutos en el cual, el visitante ocupa el centro de la experiencia. El recorrido comienza con los primeros aprendizajes de Arango y avanza hacia la artista que convirtió aquello que incomodaba a su sociedad en parte esencial de su lenguaje. Así, el público pasa por cinco momentos: aprender a mirar, atreverse a mirar, mirar donde nadie quería mirar, pintar como acto de libertad y una mirada que sigue viva.

La propuesta recupera episodios como el ocurrido en 1939, cuando la representación del cuerpo femenino en obras como Cantarina de la Rosa y La amiga, exhibidas en el Club Unión, provocó una reacción de la Liga de la Decencia. Además, recuerda cómo Arango llevó a su pintura asuntos como el Bogotazo, La Violencia, la pobreza, la religión, la prostitución, la corrupción y las contradicciones del poder.

Sin embargo, detrás de esta apuesta tecnológica aparece una paradoja: décadas después de las polémicas que rodearon su obra, los desnudos de Arango todavía encuentran barreras de censura en el entorno digital y de inteligencia artificial. La tecnología que hoy permite recrear, animar y ampliar las posibilidades de una obra de arte también impone límites sobre algunas de sus representaciones. “Hubo censura en 1930, 1940 y hoy, con las nuevas tecnologías, los desnudos siguen siendo, digamos, difíciles de aplicar en animación y también siguen siendo censurados”, aseguró Rafael Tamayo Franco, director general del MAMM.

Esta nueva experiencia se apoya en más de 40 años de investigación, preservación y difusión del legado de la artista. Durante ese periodo, el Museo ha presentado más de 70 exposiciones individuales y 25 colectivas dedicadas a Arango, con circulación en Colombia y otros países. “Débora Arango sigue siendo una artista incómoda, y eso es justamente lo que nos interesa recuperar”, afirmó Tamayo Franco.

El director explicó que la experiencia no busca repetir una exposición tradicional, sino preguntarse qué sigue diciendo hoy la artista y “qué es lo todavía nos incomoda mirar”. También destacó que el recorrido muestra su proceso formativo, las dificultades de sus primeras exposiciones, la censura, su proceso de creación en Casablanca y posteriormente el reconocimiento de su obra, incluido el billete de $2.000.

De sus maestros a una mirada propia

En ese proceso de formación aparecen Eladio Vélez y Pedro Nel Gómez, dos de los maestros que marcaron los primeros pasos de Débora Arango en el arte. Según Rafael Tamayo Franco, la artista estuvo vinculada a Bellas Artes, donde recibió influencias del expresionismo social, una tendencia que tenía referentes europeos y que también adquirió fuerza en América Latina. “Efectivamente, ellos fueron sus maestros. Digamos, ellos eran maestros de muchas mujeres que querían pintar y ser artistas”, explicó el director del MAMM.

Sin embargo, esa influencia fue solo un punto de partida. Con el tiempo, Arango se apartó de las formas aprendidas y construyó una manera propia de representar la realidad. “Pero luego, poco a poco, los maestros se quedaron con su técnica y ella desarrolló un lenguaje propio, totalmente propio”, señaló Tamayo.

De acuerdo con el director, aunque durante una etapa su obra podía guardar semejanzas con la de Pedro Nel Gómez y Eladio Vélez, posteriormente la artista tomó esas técnicas para construir “otra visión del mundo y presentar otra historia”. Precisamente, esa transformación hace parte de la experiencia Mirar sin miedo, que busca mostrar cómo la artista pasó de aprender a mirar a desarrollar una mirada capaz de cuestionar a su propia sociedad.

Una invitación a mirar lo que incomoda

El recorrido dura aproximadamente 30 minutos y pone al visitante en el centro de la experiencia. La propuesta busca despertar curiosidad, descubrimiento, incomodidad, empatía y reflexión, hasta llevar la mirada de Débora Arango al presente. La última pregunta queda abierta para cada visitante: ¿qué cosas seguimos sin querer mirar hoy?

Lina Botero, directora de la Promotora, destacó la importancia de recuperar la historia de la artista: “Débora es quizá una de las artistas más importantes del siglo XX. Su historia ha sido muy compleja y durante muchos periodos invisibilizada, y Medellín y Envigado tienen la deuda histórica de reivindicar y volver a contar su historia y su obra”. La programación busca, precisamente, contribuir a recuperar y visibilizar ese legado.

Débora Arango. Mirar sin miedo estará disponible hasta el 25 de octubre, de 11:00 de la mañana a 7:00 de la noche, con 12 funciones diarias, en el quinto piso del MAMM. Las entradas se pueden adquirir a través de la página web del Museo, en la taquilla y en la tienda de la institución.

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