
La Sociedad de Activos Especiales (SAE) obtuvo más de $16.053 millones por la comercialización de inmuebles durante septiembre, mediante cronogramas de subastas electrónicas. La operación permitió cerrar negocios por encima del valor de partida y convertir bienes administrados por el Estado en recursos que pueden destinarse al cumplimiento de fines públicos, de acuerdo con la ley.
Los inmuebles vendidos incluyen casas, apartamentos y locales comerciales ubicados en Medellín, Bogotá, Santa Marta, Montería, Ibagué, Villavicencio y Cúcuta, entre otras ciudades. Esta cobertura territorial muestra el alcance de la estrategia comercial de la entidad, que busca dar salida a los activos bajo su administración y evitar que permanezcan inactivos o pierdan valor con el paso del tiempo.
Las subastas superaron el precio inicial
El balance comercial de septiembre muestra que los bienes partieron de una base de $14.769 millones y alcanzaron un valor de cierre superior a $16.053 millones. La diferencia representa $1.284 millones adicionales, equivalentes a un incremento de 8,70% frente al precio inicial.
Este resultado refleja la capacidad de las subastas electrónicas para conseguir ofertas superiores a las bases establecidas. Sin embargo, las cifras disponibles corresponden al conjunto de las operaciones reportadas y no permiten determinar cuántos inmuebles se vendieron, cuál fue el precio promedio por propiedad ni qué proporción de los activos ofrecidos encontró comprador.
La comercialización también tiene una dimensión fiscal y social. Según la SAE, los recursos y el valor generado contribuyen al cumplimiento de los fines públicos y al fortalecimiento del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO), al que están vinculados estos activos. Su destinación efectiva depende de las disposiciones legales aplicables.
La nueva administración busca generar valor
Los resultados se conocen cerca de un mes y medio después de la llegada de Diana Patricia Bravo Vélez a la presidencia de la SAE. La entidad los presenta como parte de una etapa orientada a mejorar la gestión comercial, fortalecer la administración de los bienes y avanzar hacia procesos más eficientes.
“Detrás de cada cifra hay un propósito de estado, proteger el patrimonio público, preservar el valor de los activos y lograr que los bienes administrados por la SAE cumplan oportunamente el destino que establece la ley”, sostuvo Diana Patricia Bravo Vélez, presidenta de la entidad.
La declaración resume el objetivo de transformar inmuebles vinculados a procesos de extinción de dominio en activos que puedan generar valor y contribuir a fines públicos. Para evaluar el alcance económico de esta estrategia, será importante conocer la evolución de las ventas, los costos de administración y los recursos que efectivamente ingresan al FRISCO.
