
La Alcaldía de Medellín utiliza imágenes satelitales e inteligencia artificial para identificar construcciones y alteraciones en el territorio, detectar posibles ocupaciones ilegales y proteger zonas de importancia ecológica. El sistema CONTROL-SAT, operado por la Secretaría de Gestión y Control Territorial, tuvo un piloto durante 2025 que abarcó 1.198 hectáreas y generó cerca de 1.321 alertas efectivas.
La iniciativa busca fortalecer la vigilancia del espacio público y anticiparse a las construcciones sin licencia y los asentamientos informales. Para ello, el sistema analiza información geográfica y compara imágenes del territorio con el propósito de identificar cambios que puedan requerir una verificación por parte de las autoridades. Así, la Administración Distrital busca intervenir de manera preventiva, especialmente en áreas ambientalmente sensibles y sectores expuestos a amenazas naturales.
El secretario de Gestión y Control Territorial, Juan Manuel Velásquez, destacó el papel de esta tecnología en la gestión pública. “La integración de datos geoespaciales, automatización e inteligencia artificial mejora significativamente la toma de decisiones públicas, haciendo a las instituciones más eficientes”, explicó. Según el funcionario, esta estrategia también busca favorecer un desarrollo urbano más ordenado y sostenible, además de reducir la exposición de la población a riesgos ambientales y climáticos.
¿Qué dejó el piloto de CONTROL-SAT?
Durante 2025, la prueba se concentró en 77 polígonos identificados como puntos críticos, incluidos los cerros tutelares de Medellín. En ese periodo, el sistema generó cerca de 1.321 alertas efectivas, detectó 1.079 posibles infracciones urbanísticas y contribuyó a evitar alrededor de 107 procesos constructivos, según las cifras entregadas por la Administración Distrital.
Estos resultados muestran la capacidad del sistema para identificar posibles cambios en el territorio y orientar las labores de control. Sin embargo, las cifras requieren una distinción: las 1.079 posibles infracciones no equivalen necesariamente a infracciones confirmadas, mientras que las 1.321 alertas corresponden a otra categoría de seguimiento. La información suministrada tampoco precisa cómo se contabilizaron los procesos constructivos evitados ni si las categorías presentan cruces entre sí.
De la detección a la intervención
El siguiente paso consiste en avanzar desde la comparación manual de imágenes hacia un sistema automatizado que integre la gestión de alertas y el seguimiento en tiempo real en el territorio. CONTROL-SAT permanece activo en fase de preproducción y, de acuerdo con la información oficial suministrada, será presentado en noviembre, aunque no se especifica el año de esa presentación.
La herramienta también busca mejorar la coordinación entre entidades para responder de manera temprana ante posibles infracciones. Este componente es relevante porque muchos asentamientos informales se ubican en zonas de alto riesgo, donde las comunidades pueden quedar expuestas a deslizamientos, inundaciones y fallas estructurales. La detección temprana podría facilitar intervenciones sociales y ambientales antes de que las situaciones se agraven.
