
Las personas mayores de 50 años, representan una oportunidad económica que el mercado laboral no puede seguir ignorando. Aunque acumulan experiencia, conocimientos y habilidades adquiridas durante décadas, muchas encuentran barreras para conseguir empleo o continuar su vida productiva después de perder un puesto de trabajo. Para el médico Oswaldo Restrepo, fundador del movimiento Vive Más y Mejor, el país debe cambiar su visión sobre esta población. “Esta población tiene experiencia y conocimiento, pero nuestro país y el mundo la han venido desechando”, afirmó.
Su llamado es a extender la vida laboral y reconocer que la longevidad también puede contribuir a la productividad. “Tenemos que extender la vida laboral, pero no solamente por lo que significa trabajar, sino porque el movimiento, tener un propósito de vida, saber por qué me levanto todos los días y ser más productivo contribuyen a alargar la esperanza de vida”, explicó.
Una economía que exige preparación
La transformación demográfica plantea retos para las empresas, los gobiernos y las ciudades. En Medellín, el segundo encuentro del movimiento Vive Más y Mejor evidenció el interés ciudadano por la longevidad saludable: según Restrepo, el primer evento reunió a 3.000 personas y la segunda edición recibió a más de 4.200 asistentes durante su primera jornada. Sin embargo, el médico advirtió que la preparación institucional y empresarial todavía es insuficiente. Tras un conversatorio con representantes de SURA, Protección, Comfama y Bancolombia, señaló: “Reconocíamos que somos muy lentos en prepararnos en ese sentido”. Por eso, considera necesario anticiparse a los cambios demográficos y desarrollar estrategias que permitan mantener a los adultos mayores vinculados a la economía.
La oportunidad no se limita a conservar puestos de trabajo. La economía plateada también requiere capacitación, actualización de conocimientos y adaptación a nuevas modalidades laborales. Restrepo, quien señaló haber observado este movimiento en España, Francia, Italia y Alemania, sostuvo que las personas mayores pueden elevar la capacidad productiva de un país si cuentan con las herramientas necesarias. “Ya tenemos conocimiento y experiencia, y podemos elevar a otro nivel la producción de un país”, afirmó. No obstante, advirtió que esa contribución exige formación frente a la digitalización, la globalización y la inteligencia artificial. Para las empresas, esto supone revisar los criterios de contratación y aprovechar las capacidades de equipos intergeneracionales; para las instituciones, implica promover oportunidades de aprendizaje y participación laboral.
Longevidad, propósito y conocimiento
Vivir más también requiere cuidar la salud y mantener vínculos sociales. Restrepo recomendó una alimentación adecuada, actividad física permanente, entre siete y nueve horas de sueño, hidratación, manejo del estrés y un propósito de vida. También destacó la importancia de las redes familiares y sociales, así como de reducir el uso de dispositivos electrónicos cuando desplazan las conversaciones. “No fumar y, ojalá, evitar el licor o consumirlo con moderación. Ahí están las claves para vivir más y mejor”, señaló. En su visión, la longevidad saludable no depende de un solo hábito, sino de una combinación de prácticas que favorecen el bienestar y la autonomía.
Además, el médico considera que los adultos mayores tienen mucho que aportar en una economía cada vez más automatizada. “El aporte de las personas mayores es fundamental”, afirmó, al destacar el valor de la conversación, la meditación, la oración y la capacidad de hacer silencio en una sociedad acelerada por la tecnología.
En síntesis, la economía plateada representa una oportunidad para aprovechar la experiencia, ampliar la participación productiva y preparar a las empresas para una población que envejece. El desafío, según Restrepo, es comenzar ahora: formar a los trabajadores, actualizar sus competencias y dejar de tratar la edad como una razón para excluirlos del mercado laboral.
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