
Caramelo Escaso, empresa especializada en transformación cultural corporativa, ha acompañado desde 2009 a más de 200 organizaciones en América Latina, con un enfoque que integra ciencia del comportamiento, estrategia y experiencias humanas. Su mensaje es claro: la cultura organizacional no es un complemento, sino un habilitador del éxito. “La cultura es el tejido invisible que sostiene a las organizaciones. Gestionarla conscientemente permite construir un ecosistema empresarial sano y más humano”, afirma Johanna Kergelen, directora general de Caramelo Escaso.
La compañía nació con la convicción de hablarle a las empresas de forma distinta. “Vimos una oportunidad en el mercado para acompañarlas en procesos de transformación desde una mirada que integrara el comportamiento humano, la estrategia organizacional y las experiencias colectivas”, explica Cristina Zapata, directora de nuevos negocios.
Un espacio para conversar sobre cultura: Bowl de Cooltura
Este año, Caramelo Escaso realizó la quinta edición del Bowl de Cooltura, un encuentro de networking enfocado en cultura organizacional, con el lema: ¿Cómo maximizar resultados a partir de la cultura? “No podemos seguir viendo la cultura como algo menor o romántico, sino como un factor real que habilita los resultados de una compañía”, puntualiza Kergelen.
El evento reunió a líderes empresariales que compartieron casos reales de transformación. Compañías como Puntos Colombia, Globant, Comfama y Grupo Aval presentaron experiencias sobre liderazgo, bienestar laboral, flexibilidad, desarrollo profesional y hasta sobre los procesos de salida de colaboradores.
Caramelo Escaso ha desarrollado herramientas para diagnosticar, mapear e intervenir la cultura organizacional, detectando brechas, fortalezas y oportunidades de mejora. “Lo importante es que cada empresa se mire a sí misma, que reconozca sus palancas de valor, pero también las brechas culturales que debe cerrar para evolucionar”, agrega Kergelen.
Entre los desafíos más comunes que enfrentan hoy las organizaciones, se destacan el reconocimiento al talento y el liderazgo efectivo. Otro reto es la forma en que se selecciona el personal: muchas empresas se enfocan en contratar a “los mejores”, pero no siempre a los más compatibles con la cultura, lo que en el ámbito técnico se denomina “fit cultural”. Señala Johanna que “No todas las personas son para todas las organizaciones. Lo importante es encontrar quienes realmente hagan match con la cultura y los valores de la compañía”
Otro reto que se planteó en este espacio fue la salida de un empleado, ya sea por renuncia o por decisión de la empresa. Este es uno de los momentos más sensibles en la vida laboral y, por ello, debe ser gestionada con cuidado para evitar heridas emocionales o impactos negativos en la cultura organizacional. En el lenguaje corporativo, este proceso se conoce como offboarding. Para Caramelo Escaso, el offboarding es parte integral de la experiencia del colaborador, entendida como el conjunto de vivencias que una persona atraviesa desde su ingreso hasta su salida de la organización. “Las compañías solemos enfocarnos en los momentos de trabajo o en los procesos de selección, pero pocas veces en la despedida, que también es clave. Lamentablemente, hoy muchas organizaciones siguen viendo este momento únicamente como un trámite contractual, sin darle el valor humano que merece”, explica Kergelen.
Un compromiso empresarial que trasciende
El CEO de Tigo, Carlos Blanco, destacó el impacto positivo de trabajar con Caramelo Escaso. “Las herramientas que nos han brindado han sido muy útiles. Si nuestras empresas crecen, el país también avanza y todos nos beneficiamos”, expresó.
Para cerrar, Cristina Zapata dejó un mensaje que resume el espíritu de este proceso: “No depende solo de un líder, ni del área de talento humano. Depende de cómo cada persona se hace consciente de su rol en la cultura, se conecta con nuevas formas de hacer las cosas y se compromete con la transformación”.
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