
Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research, aseguró que la decisión que tomó la Junta directiva del Banco de La República, en su última reunión, deja claro que el panorama fiscal será determinante en las decisiones futuras del banco central. “La relevancia otorgada a los factores fiscales sugiere que, sin señales claras de sostenibilidad en las finanzas públicas, será difícil acelerar los recortes en la tasa de política monetaria”, advirtió. De hecho, el mayor déficit proyectado para 2025 y los años siguientes limita el margen del Banco para flexibilizar su postura.
Aunque la inflación general cedió levemente a 5,1% en mayo y la inflación núcleo (sin alimentos ni regulados) cayó a 4,8%, las expectativas de inflación se mantienen por encima de la meta. “Esto refleja una percepción de mayor demora en alcanzar la meta de 3%, lo que respalda la posición prudente del Emisor”, explicó Reyes. Además, el Banco parece haber reducido el peso de indicadores tradicionales como la inflación y la actividad económica, para centrarse en los riesgos fiscales y su impacto sobre el comportamiento futuro de los precios.
BBVA mantiene su previsión de crecimiento económico en 2,3% para 2025, por debajo del 2,7% estimado por el Banco de la República. Sin embargo, reconocen una recuperación gradual de la actividad, con un buen desempeño en el primer trimestre. Aun así, la preocupación por el control fiscal y la credibilidad en el anclaje de expectativas llevará a la Junta a actuar con cautela. Para el analista, “las rebajas de tasas vendrán, pero serán graduales y dependerán estrictamente de la evolución de la inflación y de señales claras de disciplina fiscal
