
La búsqueda de una solución a la crisis de los apicultores, golpeados por la escasez de miel, llevó a Daniela, Esteban y Miguel Bolaños a encontrar una oportunidad única para conformar la empresa Ámbar Apis. “Nos dimos cuenta que el veneno que producen las abejas es diez veces más potente que uno de los medicamentos más demandados para tratar la inflamación y el dolor, con la ventaja de no tener los efectos secundarios que estos generan”, explicó Daniela Bolaños, ingeniera física y cofundadora. Ese bioactivo, conocido como apitoxina, es denominado por ellos el oro blanco, “con más valor que el mismo oro”. Sus aplicaciones van desde el tratamiento de la artritis y otras enfermedades, hasta usos cosméticos donde se le conoce como el “bótox natural”.
El reto inicial fue técnico y cultural. “Antes había que matar 30.000 abejas para obtener un gramo de apitoxina. Nosotros diseñamos una máquina que, en 15 minutos, logra extraer ese mismo veneno sin afectar la vida de las abejas”, agregó Daniela. El dispositivo funciona con pulsos eléctricos de baja intensidad y fue adaptado para la especie Apis mellifera africanizada, predominante en Colombia.
Un negocio con impacto y proyección internacional
La innovación no solo generó una nueva línea de ingresos para más de 40 apicultores aliados en Antioquia, Caldas, Boyacá y Cundinamarca, sino que convirtió a Ámbar Apis en un referente del emprendimiento de base científica en Colombia. “Nos decían que éramos los de la silla eléctrica de las abejas, pero hoy demostramos que cuidamos su vida y aportamos a la ciencia”, aseguró Daniela.
El modelo de negocio combina la venta de apitoxina como materia prima con productos de valor agregado desarrollados como marca propia, como cremas , gotas homeopáticas y geles medicinales. En 2024, la empresa alcanzó una capacidad de producción de un kilo mensual de apitoxina y recientemente concretó sus primeras exportaciones: los primeros 500 kilogramos que serán enviados a Ecuador y España.
Su participación en Conexión Summit Medellín 2025 es estratégica ya que buscan para concretar nuevas oportunidades en las industrias farmacéutica y cosmética. “Queremos expandirnos a nivel mundial y estamos trabajando en un medicamento contra la artritis que pueda venderse en farmacias”, concluyó Daniela.
Con una visión global y un modelo sostenible que protege a las abejas, Ámbar Apis demuestra que el emprendimiento colombiano puede transformar la biodiversidad en negocios de alto impacto, generando oportunidades para el campo y la innovación científica.
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