
Durante el Congreso de Fenalco en Medellín, el expresidente Álvaro Uribe fue recibido con aplausos y ovaciones por empresarios y comerciantes. El líder político enfocó su discurso en advertir sobre el impacto del modelo económico actual: resaltó un déficit fiscal superior al 7% y el cierre de 20.000 tiendas barriales, al tiempo que convocó a una “coalición democrática” para enfrentar el avance del neocomunismo y las políticas del gobierno Petro, que según cifras expuestas han elevado el endeudamiento público a cerca del 70% y presionan al sector privado.
Recuperar el rumbo
Durante su intervención, Uribe subrayó que los retos para el para el país y para el sector empresarial y el comercio han aumentado: “La actividad destructora del neocomunismo ha marcado la senda para terminar el gobierno con un déficit superior al 7% y un endeudamiento alrededor del 70%”, citó, señalando que, en solo 36 meses, el actual Ejecutivo incrementó en 86.000 los contratos de servicios personales frente al periodo anterior, con un costo adicional de 5,5 billones de pesos. Además, el expresidente advirtió sobre el aumento de 20.000 empleados públicos, 11 nuevas embajadas y 24 consulados, medidas que cataloga como parte de un “derroche sin límite” que “ha roto la Tesorería de la Nación”, bajando reservas de 30 billones a apenas 2 billones de pesos y generando una amenaza de cesación de pago
En materia tributaria, Uribe enfatizó que el aumento de impuestos ha llevado al cierre de 20.000 tiendas de barrio y una reducción significativa en las ventas del comercio tradicional; además, los altos tributos obligan a hogares y empresas a endeudarse para pagar renta, patrimonio y predial. “El impuesto al patrimonio es una confiscación gradual”, señaló, advirtiendo que nuevas regulaciones catastrales están presionando la venta de ciudades y zonas rurales.
Uribe alertó sobre el retroceso en inversión privada: la salida de capitales en el último semestre superó el ingreso, con una fuga neta de 853 millones de dólares y una caída de 20% en la inversión extranjera. Destacó, además, el crecimiento de la economía ilegal: en 2010, la producción de cocaína fue de 150 toneladas; en 2024, alcanzó 1.815 toneladas, cifra que supera las remesas, estimadas en 13.000 millones de dólares al año, y que, según Uribe, distorsiona el consumo interno y la competitividad empresarial.
Para el expresidente, “recuperar la seguridad y apoyar el sector privado” son condiciones esenciales para restablecer la confianza en la economía y promover la inversión interna y externa. Propuso, por ello, una “coalición democrática” capaz de revertir el actual modelo neocomunista desde el primer minuto del próximo gobierno, derogando decretos y devolviendo la esperanza a los ciudadanos y al empresariado.
Las cifras y propuestas planteadas orientan el debate nacional hacia la urgencia de reducir el tamaño del Estado y la carga tributaria, premisas que, según Uribe, permitirían oxigenar el flujo de capital, disminuir la informalidad laboral y evitar más cierres en el canal minorista. El liderazgo gremial será clave de cara a las elecciones de 2026, en un contexto donde la sostenibilidad fiscal y la competitividad del sector privado parecen cada vez más enfrentadas.
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