
Unidos por el Agua avanza en su propósito central: garantizar acceso seguro al agua en sectores marginados. Hoy, 12.736 hogares ya disfrutan del servicio formal, cifra que acerca al Distrito y a EPM a la meta de 50.000 conexiones. El programa opera bajo dos modalidades principales. La primera, Abastecimiento Comunitario, beneficia a 2.814 familias en zonas como Carambolas, Carpinelo, La Avanzada y Tanque Santa Elena. El objetivo es llevar este esquema a 8.455 hogares, instalando redes convencionales y no convencionales sin costo para los usuarios, lo que asegura continuidad y calidad del servicio. Según Rodolfo Mira, jefe de Potabilización de EPM, “laboramos para lograr una calidad del agua superior a los estándares normativos nacionales”.
Beneficios en salud pública y financiamiento accesible
Además, la modalidad de Habilitación Viviendas ha permitido conectar 742 hogares en barrios como Blanquizal y La Isla mediante extensiones de redes y financiación de hasta 120 meses para estratos 1, 2 y 3. En paralelo, las conexiones domiciliarias nuevas ya suman 8.776 hogares con soluciones técnicas seguras. La intervención tiene un impacto directo en salud pública: “cuando no tenemos acceso a agua potable, se incrementan los casos de enfermedad diarreica, hepatitis A, cólera y fiebre tifoidea”, afirmó la secretaria de Salud, Natalia López Delgado.
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