
La Gran Consulta por Colombia, que sectores han calificado como uribista, se realizará el próximo 8 de marzo y ya avanza en la definición de sus nueve candidatos presidenciales; sin embargo, vetó el ingreso del exministro del Interior Daniel Palacios por falta de consenso interno, una decisión que reabrió el debate sobre quién fija los límites ideológicos del llamado centro político y cuáles pueden ser los costos electorales de esa exclusión.
En primer lugar, la exclusión de Palacios dejó en evidencia que la Gran Consulta no funciona como una encuesta abierta ni como un mecanismo amplio de agregación política, sino como un proyecto con filtros definidos. Juan Manuel Galán fue explícito al señalar: “En La Gran Consulta no hay vetos personales, pero tampoco hay decisiones tomadas bajo presión, el ingreso al equipo debe contar con el consenso de todos. En este caso, ese consenso no se dio”. Además, advirtió que el proyecto no busca “convertirse en la consulta de la derecha en Colombia”, marcando distancia frente a discursos abiertamente anti-Petro.
En esa misma línea, Juan Daniel Oviedo había anticipado reparos al enfoque de Palacios al afirmar: “Si sigue diciendo que el enemigo de este país es Petro, va a ser difícil dar un voto apreciativo”, al considerar que ese tipo de narrativa impide construir un escenario compartido. Así, el veto no se explicó por trayectoria política o experiencia, sino por el tono y el marco del discurso.
centro político, ambigüedad ideológica y dilema electoral
Sin embargo, la decisión no despeja todas las dudas. Aníbal Gaviria ha reiterado que es crítico del presidente Gustavo Petro, pero no antipetrista, y que su apuesta está en el centro, lejos de los extremos. Ese matiz convive dentro de la Gran Consulta con perfiles diversos, lo que hace poco claro por qué algunos discursos resultan incompatibles y otros no.
En medio de esa ambigüedad, el propio Palacios recurrió a la sátira en redes sociales al comentar un trino de la periodista Vicky Dávila, en el que se publicaron varias imágenes del candidato de la izquierda Iván Cepeda, junto a integrantes de las disidencias de las Farc, acompañadas del mensaje: “Iván Cepeda como presidente acaba con Colombia. No lo pueden elegir, por favor, miren bien”. Frente a ese contenido, Palacios escribió: “Cuidado, Vicky, de pronto te sacan de la Gran Consulta”, una frase que reflejó las tensiones internas y la discusión sobre los límites del discurso político aceptado dentro del proyecto.
