
En 2025, en Antioquia, el Aguardiente Amarillo de Manzanares alcanzó más del 10% del mercado de aguardientes en apenas cinco meses, tras una estrategia enfocada en tiendas de barrio ante las restricciones de ingreso a mayoristas. El resultado, consolida a Antioquia como territorio estratégico para la Industria Licorera de Caldas (ILC) y redefine la competencia en uno de los mercados más disputados del país.
La ILC, con el apoyo de Commerk- distribuidor oficial en el departamento-cerró 2025, con un crecimiento de 20% en ventas reducidas a 750 ml en el mercado antioqueño y una participación estimada de 28% en el segmento de aguardientes y rones.“Estamos hablando que el año anterior tuvimos unas ventas superiores a 10 millones de unidades reducidas en el departamento, que significaran para la salud y la educación de Antioquia, más de 190 mil millones de pesos”, afirmó Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC.
Sin embargo, la entrada al punto de venta no fue simple. Angelillis explicó que la compañía enfrentó bloqueos derivados de exclusividades en mayoristas. “Lo más retador es poder ser opción, porque en algunas oportunidades nos bloquean de todo lado y no nos dejan ingresar y competir libremente de verdad”. Frente a ese escenario, la empresa decidió acudir directamente al canal tradicional. “Lo que nos ha tocado hacer en Antioquia es acudir directamente a las tiendas tradicionales para comenzar a ingresar con nuestro producto aguardiente Amarillo”, señaló. Así, la tienda de barrio, se convirtió en la palanca que llevó al Amarillo a capturar 10% del mercado en tiempo récord.
Meta 2026: subir al 32% y blindar ventas ante la emergencia
En paralelo, la expansión en el territorio nacional avanzó. El ingreso al Valle del Cauca, se concretó hacia el 20 de diciembre de 2025, el último departamento pendiente. “Efectivamente el ingreso al Valle fue el más complejo, pero ya hoy podemos decirlo con toda tranquilidad que estamos en los 32 departamentos con nuestros aguardientes”, dijo Angelillis. A nivel nacional, la ILC registró las ventas más altas de su historia: 51,5 millones de botellas.
No obstante, el cierre de año y principio de este 2026, estuvo marcado por el Decreto de Emergencia Económica . “Estos son impuestos que le suben más del 50% a los aguardientes y los rones en el mercado a los consumidores. Es desastroso para las fábricas de licores, lo que haría ello es que nuestras ventas se redujeran inmediatamente y el contrabando comenzara a incrementarse más”, advirtió el gerente. Por ello, la compañía espera la decisión de la Corte sobre la constitucionalidad de la medida, mientras ajusta su estrategia comercial.
De cara a 2026, la meta es elevar la participación en Antioquia al 32%, apoyada en mayor presencia en eventos regionales, nuevas alianzas comerciales, campañas de posicionamiento y lanzamientos de licores premium, como León Dormido Doble Roble, además de cocteles elaborados con Aguardiente Amarillo. “Tenemos la expectativa de al menos alcanzar los mismos resultados del año anterior, debemos tener como meta al menos vender una botella más de lo que hicimos el año anterior”, sostuvo Angelillis.
