Arví: de reserva natural a ejecutor verde

La Corporación Parque Arví, adscrita al Distrito de Medellín, consolidó en 2025 su transformación de administrador de reserva natural a principal ejecutor ambiental urbano de la ciudad. La entidad, creada hace nueve años, nació con un objetivo específico: gestionar 1.761 hectáreas ubicadas en predios de Empresas Públicas de Medellín en el corregimiento de Santa Elena —veredas Piedras Blancas, Piedra Gorda y Mazo— y un 5% en jurisdicción de Guarne. Su objeto social, según su director encargado Julián Alzate, es claro: “trabajar por la sostenibilidad integral de los territorios donde tenemos intervención”.

Inicialmente, la corporación centró su operación en conservación integral del ecosistema, manejo forestal, monitoreo de especies y educación ambiental con comunidades del área de influencia. Sin embargo, en la actual administración amplió su alcance. “Construimos un portafolio de servicios verdes y empezamos a buscar clientes”, explicó Alzate. Así, firmó contratos con la Secretaría de Infraestructura y la Secretaría de Medio Ambiente para mantenimiento de zonas verdes, árboles juveniles y nuevos jardines en Medellín.

Como parte de esa transformación estructuró cinco líneas de negocio: hogares sostenibles; manejo integral de residuos y economía naranja; silvicultura y forestal; pago por servicios ambientales; y prospección arqueológica. Este modelo le permitió pasar de administrador ambiental a operador técnico del Distrito y, ahora, proyectarse hacia el sector privado.

Los resultados respaldan el giro operativo: en 2025 sembró 48.762 árboles, realizó mantenimiento a 222.000 ejemplares e intervino 1.926.000 metros cuadrados de zonas verdes. Además, ejecuta programas como Tacita de Plata, Guardaquebradas y Cuencas del Norte, que incluyen monitoreo en 55 quebradas priorizadas, mantenimiento preventivo y acciones de sostenimiento ambiental en los siete cerros tutelares y 17 reservas distritales. Frente a si estaría reemplazando las labores del Jardín Botánico, Alzate precisó: “No, complementándonos con el Jardín Botánico. Estamos llegando a zonas donde anteriormente no se llegaba”, lo que amplía la cobertura sin superponer funciones.

Presupuesto, empleo y expansión

El crecimiento también se refleja en las finanzas. La corporación cerró 2025 con un presupuesto cercano a $50.000 millones y proyecta alcanzar $100.000 millones este año. Este salto implicó una reestructuración interna. “Pasamos de atender un presupuesto de $5.000 o $7.000 millones de pesos a tener que responder a uno de $50.000 millones”, indicó Alzate. Actualmente la corporación genera cerca de 700 empleos en frentes ambientales, consolidándose como un actor clave en empleo verde en Medellín.

Ahora busca expandirse hacia el sector privado, especialmente en el oriente antioqueño, donde empresas deben cumplir compensaciones ambientales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *