
En un entorno de crecimiento para la industria motriz, Asopartes, confirmó que realizará Expopartes Feria Autopartes Medellín y Xtreme Fest 2026 del 2 al 4 de julio en Plaza Mayor Medellín. El evento ocupará 34.675 metros cuadrados, reunirá más de 350 expositores de 25 países y espera 22.700 visitantes —15.200 nacionales y 7.500 internacionales—, lo que representa un aumento del 20% frente a la edición anterior. La meta de negocios supera los USD 100 millones, con un crecimiento estimado superior al 15% frente a 2024 y con cerca del 15% de las operaciones vinculadas a exportaciones.
Este anuncio se produce luego de que el sector registrara en 2025 un crecimiento superior al 11% en la comercialización de partes y piezas, acompañado de cifras de doble dígito en la venta de vehículos y motocicletas nuevas. Según Carlos Andrés Pineda, presidente nacional de Asopartes, el año 2025 fue muy positivo, con un crecimiento superior al 11% en la comercialización de partes y piezas. «Es un sector dinámico que además estuvo acompañado por cifras de doble dígito en la venta de vehículos y motocicletas nuevas”, aseguró.
Actualmente, el sector mueve más de $21 billones, agrupa a más de 65.000 establecimientos y representa cerca del 6,5% del PIB industrial, consolidándose como generador clave de empleo formal. Por tanto, la realización de la feria se convierte en un termómetro del dinamismo industrial y en una plataforma de negocios con impacto directo en comercio exterior y encadenamientos productivos.
Impacto económico y retos del sector
Durante los tres días del evento se proyecta la generación de más de 1.200 empleos directos e indirectos y una derrama económica superior a $33.000 millones para Medellín, especialmente en hotelería, transporte y servicios. En ese contexto, Pineda afirmó: “Expopartes no es solo un evento comercial; es la plataforma que articula una industria clave para el desarrollo industrial del país. Estamos hablando de un sector que impacta el empleo, la formalización y el comercio exterior, y que necesita espacios sólidos para consolidar su crecimiento”.
Sin embargo, el entorno no está exento de presiones. El contrabando técnico asociado a la importación, según cifras de la DIAN, representa cerca del 10% del mercado, equivalente a US$94 millones. “Es una gran preocupación para la formalidad y la institucionalidad. También lo es la falsificación marcaria. A esto se suman las medidas del Gobierno, como el incremento en la retención en la fuente y el anuncio del impuesto al patrimonio, que impactan directamente la caja de las empresas”, advirtió Pineda. Además, señaló que el aumento del salario mínimo del 23% presiona la estructura de costos: “Por eso, un incremento del 23% termina reflejándose en el precio final de los productos y afecta el bolsillo de conductores y motociclistas que dependen de sus vehículos para trabajar”.
