
Murindó, en el Atrato Medio antioqueño, avanza en la estructuración del proyecto “Murindó: laboratorio vivo de bioeconomía y turismo regenerativo en el Atrato Medio”, una iniciativa, que busca transformar la economía local mediante conectividad aérea, restauración ambiental y valorización de los ecosistemas. La propuesta plantea que la aerolínea ALMA Air articule la llegada de turismo responsable y nuevas actividades económicas, reduciendo el aislamiento histórico del municipio.
Actualmente, el trayecto entre Medellín y Murindó puede tardar cerca de seis horas por vía fluvial. Sin embargo, ALMA Air proyecta operar hidroaviones que permitirían cubrir el recorrido en aproximadamente una hora, lo que facilitaría el transporte de visitantes, carga esencial y servicios. Según Rupert Stebbings, CEO de la aerolínea, la conectividad busca ir más allá del turismo tradicional: “ALMA Air proyecta que los hidroaviones reduzcan de seis horas fluviales a cerca de una hora el trayecto desde Medellín a Murindó, facilitando no solo turismo responsable sino transporte de carga esencial, asistencia médica, articulación comercial y generación de turismo social”.
Es así como el proyecto propone convertir el territorio, en un modelo de bioeconomía territorial, donde la biodiversidad y los residuos se transformen en nuevos activos económicos. La iniciativa incluye restauración de riberas, recuperación de especies nativas y sistemas para transformar residuos orgánicos en biogás y bioinsumos, así como el aprovechamiento de plásticos y subproductos de pesca para crear materiales comercializables.
Tres fuentes de ingresos para la bioeconomía
El modelo económico planteado se sostiene en tres fuentes principales de ingresos. Primero, el turismo regenerativo comunitario de alto valor, que integraría rutas por ciénagas y el río Atrato, experiencias culturales afro e indígenas y hospedaje local. Segundo, la monetización de servicios ecosistémicos a través de créditos de carbono, biocréditos y bonos de biodiversidad. Y tercero, una marca territorial de “productos de la selva” con trazabilidad y sello de origen Atrato–Murindó.
Asimismo, la gobernanza del proyecto estaría en manos de las comunidades locales. El Consejo Comunitario PDI lideraría las decisiones en el territorio, mientras la Alcaldía de Murindó coordinaría la política pública y la cofinanciación. Universidades y empresas tecnológicas aportarían investigación y medición de impacto, bajo un esquema que destina parte de los beneficios a un fondo permanente de restauración ambiental.
Stebbings explicó que el objetivo de ALMA Air es conectar territorios aislados con iniciativas sociales y económicas sostenibles. “Cuando la gente habla de hidroaviones piensa en turismo glamuroso, y sí, eso es parte de la oferta. Pero en ALMA Air vamos más allá, miramos comunidades aisladas que apoyamos en la parte social y de salud, miramos si conectamos el turista o el turismo nuevo social con proyectos y comunidades así, para apoyarlos”, afirmó el directivo, quien también destacó el trabajo conjunto con la Fundación ONE Inversión Social, organización que en los últimos cinco años ha desarrollado proyectos sociales en Colombia junto con entidades como ACNUR y otras fundaciones.
