
La Gobernación de Antioquia y la Fundación Grupo EPM, avanzan en la implementación del programa Agua para la Educación, Educación para el Agua, con 44 soluciones de potabilización ya en operación en escuelas rurales del departamento. La estrategia, que se desarrolla en 64 municipios, tiene como meta instalar o mejorar 133 sistemas de agua potable mediante la combinación de nuevas soluciones y el mantenimiento de infraestructuras existentes, con el propósito de garantizar acceso a agua segura en in
Actualmente, el programa se encuentra en su segunda fase con dos frentes de intervención simultáneos. Por un lado, se ejecuta el mantenimiento de sistemas existentes y, por otro, la instalación de nuevas soluciones en zonas apartadas. De las 104 soluciones nuevas proyectadas, 30 ya están instaladas, mientras que de 29 mantenimientos previstos, 14 ya se realizaron. Según explicó la primera dama de Antioquia, Susana Ochoa Henao, quien lidera la iniciativa, “este programa es una inversión directa en el bienestar de las familias de nuestra Antioquia. Para este año nuestro objetivo es continuar avanzando con la instalación de nuevas soluciones, así como con el mantenimiento y mejoramiento en los municipios priorizados”.
Inversión para cerrar brechas rurales
Además, los trabajos de mantenimiento incluyen intervenciones en infraestructura y sistemas de tratamiento de agua como cambio de tuberías y electrobombas, renovación de tanques, instalación de tableros, limpieza de redes internas y lavados químicos de membranas, entre otros procesos. Estas acciones se han ejecutado en subregiones como Norte, Occidente, Oriente y Suroeste, mientras que en marzo avanzan siete nuevas instalaciones en municipios como Toledo, Yarumal, Santa Rosa de Osos, Heliconia y San Rafael.
Para Lina Victoria Hoyos, directora ejecutiva de la Fundación Grupo EPM, el programa representa una estrategia estructural para reducir desigualdades territoriales. “Hoy, con 44 soluciones de potabilización ya en operación en Antioquia, avanzamos en el cierre de brechas históricas entre lo urbano y lo rural. El acceso al agua segura mejora la salud, fortalece la permanencia escolar y crea entornos más seguros para aprender”, señaló. En total, la estrategia contempla una inversión cercana a $11.989 millones —$9.961 millones de la Gobernación y $2.028 millones de la Fundación Grupo EPM— para beneficiar a cerca de 10.000 estudiantes, docentes y comunidades educativas, con el reto de consolidar sistemas sostenibles que garanticen agua potable y contribuyan a la seguridad alimentaria en la ruralidad.
